Dos niños mueren y otro sobrevive tras ataque en Dakota del Norte

MANDAN, Dakota del Norte. Una mujer de 22 años enfrenta múltiples cargos después de que, según las autoridades, dos de sus hijos murieran y un tercero resultara gravemente herido durante un ataque ocurrido el 6 de agosto dentro de una vivienda de Mandan. El niño de un año sobrevivió tras ser sometido a una cirugía extensa, mientras que un bebé de cinco meses y un menor de tres años fallecieron a causa de las lesiones sufridas en el cuello.

La mujer fue identificada como Kailey Erhart. La investigación permanece abierta y, de acuerdo con la información disponible, todavía no había sido presentada formalmente ante un tribunal al momento de los primeros reportes. Actualmente se encuentra bajo custodia en el Centro Médico Sanford, en Fargo, donde recibe atención psiquiátrica.

La llegada de los agentes y el hallazgo de los menores

La policía recibió una llamada de emergencia durante la tarde del 6 de agosto. Cuando los agentes llegaron a la residencia, encontraron a Erhart sosteniendo un cuchillo contra su propia garganta y cubierta de sangre, según la declaración jurada citada por las autoridades.

Los oficiales indicaron que la mujer dejó el arma al momento de su llegada y les pidió que le dispararan. Después de asegurar la escena, los agentes registraron la vivienda y localizaron a tres niños inconscientes en el suelo de un dormitorio cercano. Los tres presentaban heridas en el cuello.

Los servicios de emergencia trasladaron al menor de un año para recibir atención especializada. Aunque sus lesiones eran graves, logró sobrevivir después de una intervención quirúrgica compleja. Las autoridades no han divulgado públicamente detalles médicos adicionales sobre su estado, con el fin de proteger su privacidad.

Una escalada previa dentro de la vivienda

Antes de que los agentes ingresaran, Erhart habría perseguido fuera de la casa al padre de los niños y a la abuela, ambos armados con un cuchillo, según el relato incorporado a la investigación. El padre consiguió quitarle un arma de fuego, desarmarla y deshacerse de sus piezas. Sin embargo, la mujer regresó a la vivienda y se encerró en el interior.

El padre entregó a los investigadores un video grabado con su teléfono celular. En las imágenes, según la policía, Erhart aparece cargando a uno de los niños mientras lleva una pistola en la cintura. En ese momento habría pronunciado la frase: “Dile adiós a tus hijos”. El contenido del video será previsiblemente una de las piezas consideradas por la fiscalía para reconstruir la secuencia de los hechos y determinar la intención de la acusada.

La policía señaló que Erhart y el padre de los menores estaban en proceso de separación. El hombre también había informado previamente a las autoridades sobre amenazas de la mujer de hacerse daño a sí misma y a los niños. Esos antecedentes forman parte de la revisión del caso, aunque por sí solos no determinan la responsabilidad penal ni explican completamente lo ocurrido.

La salud mental y las preguntas sobre la respuesta institucional

Los investigadores indicaron que Erhart había sido internada en una institución de salud mental durante el año anterior al ataque. Posteriormente recibió el alta y se le permitió permanecer con sus hijos. La información disponible no precisa qué evaluación clínica se realizó, qué medidas de seguimiento fueron ordenadas ni si existían restricciones legales vigentes sobre el contacto con los menores.

El sheriff del condado de Morton, Kyle Kirchmeier, afirmó que las autoridades habían ofrecido servicios a la familia, pero reconoció que la respuesta institucional no logró evitar la tragedia. “Hay momentos en que el sistema nos falla”, declaró. También sostuvo que, en este caso, la falta de protección afectó tanto a la madre como a los niños.

Estas declaraciones apuntan a una cuestión que suele surgir en incidentes con advertencias previas: cómo deben coordinarse los servicios de salud mental, la policía, los tribunales y las redes familiares cuando existen amenazas de autolesión o violencia contra terceros. La investigación deberá establecer qué reportes se recibieron, qué acciones se adoptaron y si hubo oportunidades concretas para reducir el riesgo.

Los cargos y la investigación que continúa

Erhart enfrenta dos cargos de asesinato, uno de intento de asesinato, dos cargos de terrorismo con un arma peligrosa, tres cargos de agresión agravada y uno de violencia doméstica. La clasificación exacta de los delitos y la evidencia que será admitida deberán ser evaluadas por los fiscales y, posteriormente, por los tribunales.

Mientras la acusada permanece hospitalizada, el niño sobreviviente continúa recuperándose de sus heridas bajo atención médica. La comunidad de Mandan ha expresado apoyo al padre y a la abuela de los menores. Por tratarse de víctimas infantiles, las autoridades han limitado la divulgación de información personal y médica, y cualquier conclusión definitiva sobre los hechos dependerá del proceso judicial y de los resultados de la investigación.

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