La economía mexicana registró en junio su segunda contracción mensual consecutiva, según el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) del Inegi. El indicador retrocedió 0.1% frente a mayo, después de la caída de 0.4% observada en ese mes, y quedó por debajo del avance de 0.2% que el propio instituto había anticipado mediante el Indicador Oportuno de la Actividad Económica.

Servicios y campo explican el retroceso
La baja de junio estuvo impulsada por las actividades primarias y terciarias. El sector agropecuario cayó 3.6% mensual, mientras que los servicios disminuyeron 0.1%, su primer retroceso desde enero. En contraste, las actividades secundarias, que agrupan a la industria, crecieron 0.2% durante el mes.
Alejandro Saldaña, economista en jefe de Ve por Más, señaló que las actividades primarias siguieron perdiendo parte de las ganancias acumuladas durante el año, afectadas en junio por la disminución de la exportación y de la manufactura de alimentos y bebidas. Pese al retroceso mensual, este sector promedió una expansión anual de 5.3% en el segundo trimestre.
El crecimiento anual mantiene una brecha con las previsiones
En comparación con junio del año anterior, el IGAE avanzó 1.7%. Durante la primera mitad del año, la economía sólo creció en tres meses, mientras que enero, mayo y junio presentaron contracciones. El Producto Interno Bruto registró una variación trimestral de 1.4%, de acuerdo con los datos citados en el reporte.
El gobierno federal prevé un crecimiento económico de entre 1.8% y 2.8% para este año. Sin embargo, la mediana de la Encuesta Citi de Expectativas y la estimación del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas sitúan el avance del PIB en 1.2% anual. Saldaña previó un ritmo de crecimiento lento y moderado para el resto del año: el panorama exportador sería robusto, pero la incertidumbre continuaría pesando sobre la inversión, el empleo y el gasto de los hogares.
