Varias editoriales importantes, junto con el escritor Scott Turow, presentaron una demanda contra Google en un tribunal de Nueva York. La acción legal acusa a la empresa de utilizar millones de obras protegidas por derechos de autor sin autorización para entrenar su modelo de inteligencia artificial Gemini. La demanda destaca que esta práctica se realizó de forma encubierta a través de Google Books y otros servicios de acceso restringido.
Los demandantes incluyen a Hachette Book Group, Cengage Learning, Elsevier y la empresa editorial S.C.R.I.B.E. Según el escrito presentado el 14 de julio de 2026, Google copió de manera masiva contenidos literarios para alimentar los sistemas de Gemini. La magnitud del proceso y la velocidad con la que el modelo puede generar libros completos superan cualquier precedente conocido en la industria editorial.
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Argumentos centrales de la acusación
La demanda sostiene que Gemini no solo reproduce fragmentos de obras protegidas, sino que adapta sus respuestas para imitar el estilo y las decisiones creativas de autores específicos. Esta capacidad permite que los contenidos generados compitan directamente con libros originales en el mercado. Los demandantes consideran que esta competencia representa un daño económico directo para autores y editoriales.
Además, el texto judicial señala que Google mantuvo en secreto el uso de la biblioteca digital Google Books para fines distintos a los autorizados originalmente. Los servicios de acceso limitado fueron empleados, según la acusación, como fuente principal para el entrenamiento del modelo de IA sin que existiera ninguna compensación ni licencia previa.
Antecedentes y casos similares
Esta acción legal se suma a otras demandas recientes contra empresas de inteligencia artificial. En mayo de 2026, el mismo grupo de editoriales y Scott Turow ya había presentado una querella contra Meta por motivos análogos. Ambos casos se tramitan en tribunales de Nueva York y comparten la misma línea argumental sobre el uso no autorizado de obras protegidas.
El desarrollo de modelos de IA generativa ha generado un aumento notable de litigios en el sector editorial durante los últimos años. Las empresas tecnológicas argumentan que el entrenamiento de modelos constituye un uso justo, mientras que los titulares de derechos sostienen que se trata de una reproducción masiva sin licencia.
Reclamos y posibles consecuencias
Los demandantes solicitan que el tribunal ordene a Google el cese inmediato de las prácticas descritas. También exigen una indemnización por daños y perjuicios, aunque no se especifica la cantidad exacta en la presentación inicial. El caso podría establecer un precedente importante sobre los límites legales del uso de contenidos protegidos en el desarrollo de inteligencia artificial.
La resolución de esta demanda podría influir en las estrategias de entrenamiento de futuros modelos de IA. Las editoriales buscan definir con mayor claridad qué tipo de autorizaciones son necesarias cuando se utilizan obras literarias a gran escala para fines comerciales.
