El Gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles recompensas por más de 100 millones de dólares a cambio de información que permita capturar a varios dirigentes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales mexicanas de mayor alcance. La medida amplía la presión de Washington sobre la estructura del grupo después de la muerte de su fundador y principal dirigente, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, ocurrida en febrero durante un operativo militar en México.
El Departamento de Estado informó que la recompensa más elevada corresponde ahora a Juan Carlos Valencia González, conocido como “Pelón”, a quien las autoridades estadounidenses identifican como sucesor de Oseguera Cervantes. El monto pasó de 20 a 25 millones de dólares por información que conduzca a su arresto. El incremento refleja la importancia que Washington atribuye al relevo de mando y a la continuidad operativa del cártel tras la muerte de su anterior líder.
Las autoridades estadounidenses ofrecieron además hasta 15 millones de dólares por cada uno de otros tres presuntos cabecillas: Audias Flores Silva, alias “Jardinero”; Gonzalo Mendoza Gaytán, conocido como “Sapo”, y Julio Alberto Castillo Rodríguez, alias “Chorro”, quien es señalado como yerno de Oseguera Cervantes.
En un tercer nivel de recompensas, Estados Unidos fijó hasta 10 millones de dólares por información sobre Ricardo Ruiz Velasco, alias “Tripa”; Julio César Montero Pinzón, conocido como “El Tarjetas”, y Carlos Andrés Rivera Varela, alias “La Firma”. También estableció una recompensa de hasta dos millones de dólares por Griselda Margarita Arredondo Pinzón. Si se consideran los montos máximos anunciados, el conjunto de ofertas alcanza al menos 102 millones de dólares.

Una ofensiva centrada en la estructura de mando
Las recompensas buscan obtener información verificable que facilite la localización y captura de los señalados. Su diseño apunta principalmente a la cúpula del CJNG y a figuras vinculadas con sus operaciones financieras, logísticas y territoriales. Sin embargo, el anuncio no implica por sí mismo que las autoridades estadounidenses hayan localizado a los objetivos ni que exista una fecha prevista para sus detenciones.
La estrategia también incluye medidas administrativas contra el entorno de la organización. El Departamento de Estado prohibió la entrada a Estados Unidos a 65 familiares o socios de personas relacionadas con el CJNG. De ese grupo, 26 contaban con visas vigentes, que fueron revocadas. La disposición amplía el alcance de la ofensiva más allá de los presuntos miembros del cártel e intenta restringir los canales de movilidad y apoyo que, según Washington, podrían beneficiar a sus redes.
La designación del CJNG como organización terrorista por parte de la Administración de Donald Trump ha elevado las consecuencias jurídicas y diplomáticas asociadas con sus actividades. Además de reforzar la persecución penal y financiera, esa clasificación sirve de base para ampliar sanciones y cooperación contra personas o entidades vinculadas con el grupo. No obstante, su aplicación también ha generado preocupación en México por las posibles implicaciones sobre la soberanía nacional y la coordinación bilateral.
Fentanilo y presión política en Washington
La lucha contra los cárteles se ha convertido en una de las prioridades de la Administración Trump debido a la crisis de fentanilo que afecta a Estados Unidos. Durante los últimos años, el país ha registrado cifras históricas de muertes por sobredosis relacionadas con este opioide sintético. Washington sostiene que los grupos criminales mexicanos desempeñan un papel central en la producción, el tráfico y la distribución de drogas sintéticas destinadas al mercado estadounidense.
El Gobierno estadounidense ha designado como grupos terroristas a los principales cárteles de la droga y ha advertido incluso sobre la posibilidad de emprender ataques contra ellos dentro de territorio mexicano. Esa opción ha sido rechazada de manera categórica por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ha señalado que una intervención militar extranjera vulneraría la soberanía del país.
La disputa plantea un delicado equilibrio para la cooperación bilateral. Estados Unidos busca resultados más rápidos contra las organizaciones que considera responsables del suministro de fentanilo, mientras que México insiste en que cualquier operación debe realizarse con respeto a su jurisdicción y mediante mecanismos de colaboración acordados. La diferencia de enfoques ha añadido tensión a una relación que también depende del intercambio de inteligencia y de acciones coordinadas contra el tráfico de armas y dinero.
La muerte de “El Mencho” y el nuevo escenario
El 22 de febrero, en medio de las presiones de Washington, el Ejército mexicano abatió a Oseguera Cervantes durante un operativo en el estado de Jalisco. El líder del CJNG, uno de los criminales más buscados por Estados Unidos, murió por heridas de bala, de acuerdo con la información difundida sobre la operación.
La muerte de “El Mencho” representó un golpe de alto impacto para la organización, pero no eliminó automáticamente su capacidad de operación. La respuesta estadounidense parte precisamente de esa premisa: el cártel conserva una estructura con mandos regionales, redes familiares y socios que podrían facilitar la continuidad de sus actividades. La identificación pública de posibles sucesores pretende aumentar el costo de asumir el control y estimular nuevas fuentes de información.
El efecto de la ofensiva dependerá, en buena medida, de la calidad de los datos obtenidos y de la capacidad de las autoridades mexicanas y estadounidenses para convertirlos en investigaciones y detenciones bajo procedimientos legales. Las recompensas pueden ayudar a desarticular liderazgos concretos, pero no garantizan por sí solas el desmantelamiento de una organización con presencia territorial y fuentes diversificadas de financiamiento. Por ahora, Washington ha optado por combinar incentivos económicos, restricciones migratorias y una clasificación terrorista para intensificar la presión sobre el CJNG.
