Las grandes tecnológicas estadounidenses podrían elevar los costes de endeudamiento de los emisores soberanos y supranacionales si aumentan con fuerza sus emisiones de bonos para financiar la inteligencia artificial, según economistas del Banco Central Europeo (BCE). El riesgo descrito no es un efecto ya constatado, sino una posible transmisión al mercado de deuda pública a medida que Amazon, Microsoft, Google, Meta y Oracle ganan presencia en los mercados de renta fija.

El análisis, publicado este lunes en un blog de la institución, examina cómo las empresas de hiperescala recurren cada vez más al mercado de bonos corporativos de la zona euro. Estas compañías necesitan recursos para inversiones vinculadas a la inteligencia artificial, cuya dimensión, según las previsiones recogidas por los economistas, supera la capacidad de ser cubierta únicamente con sus flujos internos de caja.
La oferta de nuevos bonos
El primer canal señalado por el BCE es la oferta. Si las tecnológicas colocan grandes volúmenes de deuda con precios más bajos y rentabilidades más elevadas, los inversores podrían dejar de aceptar los rendimientos vigentes en otros instrumentos si anticipan que estos subirán posteriormente. La magnitud de esas nuevas emisiones sería, por tanto, relevante para el interés de los compradores.
El segundo canal sería el desplazamiento de las carteras. Los inversores podrían trasladar parte de sus recursos a la deuda de las compañías estadounidenses, elevando los costes de financiación incluso para emisores de sectores no relacionados. La exposición de los inversores de la zona euro a esos bonos sigue siendo reducida, aunque aumenta con rapidez por la demanda de fondos de pensiones y aseguradoras.
Para esos inversores institucionales, la deuda de las empresas de hiperescala puede parecer una alternativa viable a algunos activos considerados refugio seguro, sostienen los economistas. El alcance del contagio dependerá, en parte, de si estas compañías absorben una proporción mayor de los recursos disponibles de los inversores o si el mercado logra ampliarse para acomodar la emisión adicional.
El peso en los índices
El tercer mecanismo se relaciona con los índices de bonos. A medida que las tecnológicas aumenten su peso en esas referencias, los fondos que las siguen podrían incrementar la presión al alza sobre la rentabilidad de otros bonos, incluidos los soberanos y supranacionales.
Los economistas del BCE calculan que las compañías de hiperescala necesitarán más de un billón de dólares en gastos de capital hasta 2028, una cifra equivalente al 3 % del producto interior bruto anual actual de Estados Unidos. Esa necesidad de inversión explica el mayor recurso previsto a la emisión de bonos.
