El dólar estadounidense abrió este 2 de septiembre en un promedio de Bs 12,08, un alza diaria de 3,43% frente a los Bs 11,68 del cierre previo. En una semana acumuló una subida de 6,23% y, en doce meses, el avance llega a 79,46%, una señal de la profundidad del ajuste que atraviesa el mercado cambiario boliviano.

Un mercado más estable, pero con una brecha persistente
La volatilidad actual, de 27,49%, se ubica por debajo del promedio de referencia de 41,28%. Esa menor oscilación sugiere una estabilización transitoria de las cotizaciones, no una normalización plena: el dólar de mercado sigue muy por encima del tipo oficial de Bs 6,96, cuya incidencia comercial se ha reducido.
La unificación cambiaria prevé una liberación gradual de divisas y valores referenciales diarios del Banco Central de Bolivia, cercanos a Bs 9,21 para compra y Bs 9,40 para venta. Sin embargo, la distancia frente al precio observado revela que la disponibilidad efectiva de dólares y la confianza seguirán definiendo el ajuste.
El frente fiscal condiciona la cotización
El Gobierno busca reducir el déficit fiscal al 7% y proyecta una inflación de hasta 17% en 2026, mientras persisten alertas por la emisión monetaria. Con una previsión de caída del PIB de 1,1% del Banco Mundial y un crecimiento de apenas 0,5% estimado por la CEPAL, la transición cambiaria ocurre bajo presión: el financiamiento externo anunciado puede aliviar liquidez, pero no sustituye el desafío de corregir los desequilibrios fiscales y recuperar reservas.
