Wall Street opera a la baja este viernes después de que un informe laboral más sólido de lo esperado elevara las expectativas de que la Reserva Federal mantenga una postura restrictiva. El Dow Jones pierde 0.71%, hasta 53,303.92 puntos; el S&P 500 retrocede 0.53%, a 7,706.53 unidades, y el Nasdaq Composite cae 0.49%, hasta 26,452.72.
Un mercado que recalibra sus apuestas
Las nóminas no agrícolas aumentaron en 162,000 puestos el mes pasado, casi el triple de los 56,000 previstos por los analistas. La tasa de desempleo se mantuvo en 4.1%, una combinación que apunta a una economía con capacidad de resistencia y reduce la urgencia de un recorte de tasas.

La reacción más relevante se produjo en el mercado de futuros: la probabilidad de un aumento de 25 puntos base en la reunión de la Fed de este mes subió a 60%, frente al 50% registrado el día anterior, según FedWatch. El movimiento refleja un cambio en la lectura de los inversionistas: la fortaleza del empleo favorece el crecimiento, pero también puede prolongar las presiones inflacionarias y encarecer el costo del dinero.
Ocho de los 11 sectores del S&P 500 operan en terreno negativo. Las acciones de consumo discrecional lideran las pérdidas, con un descenso de 1.80%, seguidas por los servicios de comunicación, que ceden 1.12%. En contraste, las empresas de servicios públicos avanzan 0.35%, apoyadas por su perfil defensivo.
La caída de los índices no refleja un deterioro inmediato de la economía, sino el ajuste de las valuaciones ante una política monetaria potencialmente más dura. Mientras el empleo conserve este ritmo, las acciones sensibles a las tasas seguirán enfrentando presión, incluso si los datos macroeconómicos continúan mostrando fortaleza.
