El peso avanza ante señales diplomáticas entre Estados Unidos e Irán

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El peso mexicano inició la sesión de este lunes con una apreciación de 0.27%, al cotizar alrededor de 17.29 unidades por dólar, de acuerdo con datos de Bloomberg. El movimiento se produjo en un entorno de menor aversión al riesgo en los mercados internacionales, después de que surgieran señales de una posible salida diplomática al conflicto entre Estados Unidos e Irán.

Durante la sesión nocturna, la moneda mexicana alcanzó un máximo de 17.36 pesos por dólar y un mínimo de 17.29. La diferencia entre ambos niveles refleja una jornada de relativa estabilidad, aunque sensible a las noticias geopolíticas y a la evolución de los precios de las materias primas, en particular del petróleo.

La diplomacia modifica el ánimo de los mercados

El área de análisis de Banco Base atribuyó la fortaleza inicial del peso a una moderación de la percepción de riesgo global. La institución señaló que las señales de diálogo entre Washington y Teherán redujeron, al menos temporalmente, la preocupación de los inversionistas por una escalada militar con posibles efectos sobre el comercio y el suministro energético.

El cambio en el ánimo financiero ocurrió después de que Donald Trump informara durante el fin de semana que había decidido cancelar un ataque de gran escala contra Irán para dar espacio a nuevas negociaciones. La decisión abrió una ventana diplomática, aunque no implica que las diferencias entre ambos gobiernos hayan sido resueltas ni que el riesgo de nuevas tensiones haya desaparecido.

Trump también indicó que podría alcanzarse un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el transporte internacional de hidrocarburos. Cualquier interrupción prolongada en ese paso elevaría la preocupación sobre la disponibilidad de crudo y gas, incrementaría los costos de transporte y presionaría a los mercados a buscar activos considerados más seguros.

Irán plantea una ruta temporal para embarcaciones

Por su parte, el gobierno iraní indicó que mantiene conversaciones con Omán para habilitar una ruta temporal que permita un mayor tránsito de embarcaciones. La propuesta busca reducir las restricciones a la navegación mientras continúan los contactos diplomáticos, pero su alcance dependerá de que las partes logren establecer condiciones aceptables y verificables para los operadores marítimos.

La posibilidad de reanudar un flujo más regular de barcos contribuyó a disminuir las primas de riesgo asociadas con una eventual interrupción del suministro energético. Banco Base explicó que la menor percepción de riesgo favoreció una caída en los precios de los energéticos, un comportamiento que también influyó en las cotizaciones de las monedas de países emergentes.

El petróleo cae y respalda la cotización

El West Texas Intermediate (WTI), uno de los principales referentes del mercado petrolero, inició la sesión en 79.28 dólares por barril, con una caída de 6.37%. El descenso sugiere que los operadores incorporaron en sus precios una menor probabilidad de que el conflicto derive, por ahora, en una interrupción grave y prolongada del transporte de crudo.

La relación entre el petróleo y el peso no es mecánica, pero sí relevante. México es un productor de hidrocarburos y sus ingresos públicos y externos están vinculados, en distinta medida, a la evolución del mercado energético. Al mismo tiempo, una reducción de las presiones sobre los precios del petróleo puede moderar los temores inflacionarios globales y reducir la necesidad de mantener posiciones defensivas en dólares.

En ese contexto, el peso puede beneficiarse de la búsqueda de rendimiento en mercados emergentes, siempre que persista la percepción de que los riesgos externos están contenidos. Sin embargo, una reactivación de las hostilidades, el fracaso de las conversaciones o nuevas restricciones a la navegación podrían revertir rápidamente el movimiento observado durante las primeras operaciones.

Una recuperación condicionada por las próximas señales

La apreciación de la moneda mexicana ocurre, por tanto, más como respuesta a un ajuste en las expectativas internacionales que como resultado de un cambio específico en los fundamentos económicos de México. El dato de 17.29 pesos por dólar muestra el impacto inmediato de las noticias diplomáticas, pero no permite concluir que se haya iniciado una tendencia permanente de fortalecimiento.

Los inversionistas seguirán atentos a los anuncios de Washington, Teherán y Omán, así como a cualquier confirmación sobre la apertura del estrecho de Ormuz. También observarán el comportamiento del petróleo y la respuesta de los mercados financieros ante la posibilidad de nuevos acuerdos o de un deterioro de la situación.

Mientras esas señales se definen, el peso mantiene una ventaja coyuntural frente al dólar. La moneda mexicana continúa expuesta a los cambios en la percepción de riesgo global, por lo que su desempeño durante las próximas sesiones dependerá tanto de la continuidad del diálogo entre Estados Unidos e Irán como de la capacidad de ese proceso para traducirse en condiciones efectivas de navegación y estabilidad energética.

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