El peso mexicano comenzó este lunes alrededor de 17.32 unidades por dólar, con movimientos contenidos mientras los mercados esperan una serie de datos económicos y la decisión de política monetaria del Banco de México. Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, prevé que el tipo de cambio opere inicialmente entre un soporte de 17.25 pesos y resistencias de 17.40 a 17.45.
Datos y tasas definirán el rumbo
La moneda encuentra respaldo en el desempeño reciente de la economía mexicana. La estimación oportuna del Inegi mostró un crecimiento del PIB de 1.5% trimestral durante el segundo trimestre y de 2.1% anual con cifras desestacionalizadas. Sin embargo, las advertencias de Moody’s sobre el bajo crecimiento y el aumento del crédito al consumo limitan una lectura completamente favorable.

El mercado seguirá primero el PMI manufacturero de julio y, el jueves 6 de agosto, la decisión de Banxico. La inflación de julio, prevista para el viernes, será determinante para establecer si el banco central conserva margen para ajustar la tasa o debe mantener una postura cautelosa. La secuencia de indicadores puede aumentar la volatilidad, especialmente si modifica las expectativas sobre el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos.
Ese mismo viernes, el reporte de empleo estadounidense añadirá presión externa al peso. Un mercado laboral sólido podría fortalecer al dólar y elevar los rendimientos de los bonos del Tesoro, mientras que una cifra débil tendría el efecto contrario. Los bonos estadounidenses a 30 años rondan un rendimiento de 5.22%, reflejo de la preocupación persistente por la inflación y el costo del dinero.
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el suministro de petróleo también mantienen a los inversionistas en alerta. Por ahora, la estabilidad del peso depende de que el dólar no gane fuerza global y de que los datos nacionales confirmen una recuperación económica suficiente. Una ruptura por encima de 17.40-17.45 pesos indicaría mayor presión sobre la moneda; mientras tanto, 17.25 permanece como el nivel técnico clave de defensa.
