El Plumerillo inicia una renovación para ampliar su capacidad operativa y atender hasta siete vuelos simultáneos

El Gobierno de Mendoza anunció el inicio del proceso licitatorio para la ampliación y renovación integral del Aeropuerto Internacional El Plumerillo, una obra con una inversión prevista de 26 millones de dólares. El proyecto, que será desarrollado por Aeropuertos Argentina 2000 (AA2000), apunta a actualizar la terminal, ampliar áreas de atención al pasajero y elevar la capacidad operativa del principal aeropuerto de la provincia.

El gobernador Alfredo Cornejo comunicó la iniciativa este miércoles durante la inauguración de la ampliación del Aeropuerto de San Rafael. En ese acto participó también el CEO de AA2000, Daniel Ketchibachian. De acuerdo con la información difundida por el diario Los Andes, la licitación pública se abrirá el 15 de septiembre, un paso que formaliza el comienzo administrativo de una obra considerada relevante para la infraestructura aérea mendocina.

Más superficie y operaciones en simultáneo

La intervención prevé que la terminal de El Plumerillo pase de 13.000 a 14.400 metros cuadrados. La diferencia surgirá de la remodelación de 2.500 metros cuadrados de espacios existentes y de la construcción de otros 1.400 metros cuadrados. Más que una expansión lineal del edificio, el plan plantea una refuncionalización de los circuitos internos para adecuarlos a una mayor demanda de pasajeros y aeronaves.

Uno de los objetivos centrales es permitir que el aeropuerto gestione hasta siete operaciones aéreas al mismo tiempo. Esa capacidad resulta significativa para una terminal que concentra buena parte de la conectividad nacional e internacional de Mendoza, especialmente en períodos de alta circulación turística, eventos de alcance provincial y temporadas vinculadas a la actividad vitivinícola y de montaña.

La posibilidad de atender más vuelos en paralelo no depende únicamente de sumar metros cuadrados. Requiere mejorar los recorridos de embarque, los controles de seguridad, las áreas migratorias y los sectores de llegada. Por ello, el proyecto combina modificaciones edilicias con una reorganización de funciones que busca reducir puntos de congestión en los momentos de mayor actividad.

Embarques, servicios y áreas comerciales

Entre las obras anunciadas se encuentra la ampliación de la sala de embarque de cabotaje, que incrementará su capacidad en un 30%. La medida apunta a responder a una de las zonas de mayor presión durante las salidas concentradas de vuelos nacionales, cuando la acumulación de pasajeros puede afectar la experiencia de tránsito dentro de la terminal.

El plan también incorpora nuevas áreas comerciales y gastronómicas en ambas plantas del edificio, además de un nuevo núcleo sanitario y la readecuación de las puertas de embarque. Estas intervenciones pueden mejorar la permanencia de los usuarios en la terminal, aunque su resultado dependerá de que la distribución de locales y servicios no interfiera con los flujos operativos ni con la accesibilidad de los espacios públicos.

En la planta baja se construirán núcleos para partidas remotas nacionales e internacionales, junto con un espacio destinado a arribos internacionales. La incorporación de estos sectores busca ordenar la separación entre pasajeros de distinta procedencia y destino, un aspecto relevante en aeropuertos que deben cumplir protocolos específicos de seguridad, control documental y sanidad.

Refuerzo de los controles para vuelos internacionales

La renovación contempla la ampliación de las instalaciones de Migraciones, tanto en el área de partidas como en la de llegadas. Asimismo, se prevén nuevos espacios para sanidad, una sala de requisas y un puesto de control de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en el sector de partidas nacionales. La mejora de estos dispositivos adquiere importancia porque el crecimiento de la oferta aérea exige que los controles acompañen el aumento de pasajeros sin generar demoras excesivas.

También se crearán dos salas VIP: una nacional, con visuales hacia el paisaje de montaña, y otra internacional. Estos espacios amplían la oferta de servicios diferenciados dentro de la terminal y responden a una tendencia presente en aeropuertos de mayor tráfico. Sin embargo, el núcleo de la obra sigue siendo la capacidad general de atención, ya que la ampliación de áreas operativas y de circulación tendrá un efecto más amplio sobre los viajeros que los servicios de uso exclusivo.

Un anexo para organismos y administración

El proyecto incluye un edificio anexo destinado a las oficinas administrativas de AA2000 y de su Unidad de Negocios Oeste. El inmueble contará con salas de conferencias y reuniones, y concentrará además dependencias del Registro Nacional de Armas y de la Administración Nacional de Aviación Civil. Se sumará un puesto fijo de control para accesos peatonales y vehiculares, con el objetivo de separar de manera más clara la actividad administrativa de los circuitos destinados al público.

La decisión de incorporar organismos estatales y áreas de gestión en una estructura complementaria puede liberar superficie dentro de la terminal principal y facilitar la coordinación cotidiana entre las entidades que intervienen en la operación aeroportuaria. A la vez, exigirá que la ejecución mantenga la continuidad de los servicios durante las obras, un factor habitual de complejidad en aeropuertos que permanecen en funcionamiento.

La apertura de la licitación el 15 de septiembre definirá la siguiente etapa del proyecto: la selección de la propuesta encargada de ejecutar los trabajos y la posterior fijación de plazos concretos. Hasta el momento, el anuncio establece el monto de inversión y los principales componentes de la renovación, pero no precisa una fecha de finalización. La obra se inscribe en una estrategia provincial de fortalecimiento de la conectividad aérea, con el desafío de traducir la mejora de infraestructura en una operación más eficiente y preparada para una demanda creciente.

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