El Sevilla ha incorporado el nombre de Ellyes Skhiri a la lista de candidatos para reforzar su centro del campo. El club andaluz busca completar la plantilla dirigida por Luis García Plaza antes del comienzo de la temporada y, según Sky Sports, ya habría iniciado conversaciones con el Eintracht de Frankfurt para estudiar la incorporación del centrocampista tunecino. La operación se encontraría todavía en fase de negociación y no se han concretado públicamente ni las condiciones económicas ni la duración de un posible contrato.
Skhiri, de 31 años, ocupa principalmente la posición de pivote y cuenta con una trayectoria desarrollada en distintos campeonatos europeos. El Eintracht lo habría descartado al comienzo de la pretemporada, una circunstancia que ha abierto la puerta a una posible salida. De acuerdo con la información difundida por la citada cadena, el futbolista vería con buenos ojos la posibilidad de trasladarse a Sevilla, mientras que ambos clubes estarían buscando una fórmula que permita cerrar el acuerdo.
Un perfil buscado por el club
La posible llegada del internacional tunecino responde a una necesidad que el Sevilla ya había identificado en su planificación. La entidad pretende incorporar, al menos, cinco jugadores antes del cierre del mercado y entre esas prioridades figura un mediocentro defensivo con experiencia fuera de España. En ese contexto, Skhiri encaja por posición y recorrido, aunque su candidatura no sería la única que maneja la dirección deportiva.
El interés por el jugador del Eintracht debe interpretarse, por tanto, como parte de una estrategia más amplia de reconstrucción del equipo. El Sevilla pretende elevar la competencia en la zona central y dotar a García Plaza de alternativas con características diferentes. Un pivote especializado puede ofrecer equilibrio delante de la defensa, facilitar la salida de balón y liberar a otros centrocampistas para asumir funciones más ofensivas, aunque el rendimiento final dependerá también del sistema elegido y del proceso de adaptación.

Negociación paralela a la de Kochorashvili
La eventual operación por Skhiri avanzaría de forma paralela a la de Kochorashvili, cuya llegada al Sánchez-Pizjuán estaría muy adelantada. El centrocampista georgiano del Sporting de Portugal responde a un perfil distinto y su incorporación se plantea como la del mediocentro que completaría, junto al pivote, la renovación de la sala de máquinas sevillista.
La coincidencia de ambas negociaciones no implica necesariamente que una excluya a la otra. El plan del club contempla cubrir varias necesidades del plantel y la distribución de los roles puede permitir que los dos futbolistas compartan espacio en la plantilla. Skhiri aportaría una mayor orientación defensiva y experiencia competitiva, mientras que Kochorashvili podría asumir responsabilidades diferentes en la circulación y la progresión. Las decisiones definitivas dependerán de los acuerdos con sus respectivos clubes y de la evaluación económica del Sevilla.
En el caso del jugador tunecino, la situación de partida del Eintracht puede favorecer el diálogo, al no formar parte de los planes inmediatos del conjunto alemán según la información publicada. Sin embargo, esa circunstancia no determina por sí sola que el traspaso vaya a producirse. Todavía deben resolverse aspectos como el precio de la operación, la posible fórmula de salida y el acuerdo contractual con el futbolista.
Así quedaría el centro del campo
Si finalmente se concretaran las dos incorporaciones, García Plaza dispondría de una medular formada por Skhiri, Kochorashvili, Lucien Agoumé, Jon Guridi y Manu Bueno, con Nico Guillén alternando con el filial. La composición ofrecería una mezcla de experiencia, capacidad física y juventud, además de más opciones para modificar la estructura durante los partidos.
La planificación también contempla el papel de Peque Fernández, destinado a ocupar preferentemente la posición de mediapunta. Su presencia permitiría separar con mayor claridad las funciones del doble pivote y de los jugadores situados por delante, aunque el entrenador podría introducir ajustes en función del rival, del estado de forma de la plantilla o de las necesidades de cada encuentro.
Guridi podría actuar circunstancialmente en una posición más avanzada, al igual que Rubén Vargas si continúa en el equipo. Isaac Romero también tendría la posibilidad de aparecer en esa zona dentro de un esquema más cercano al 1-4-4-2. Esta flexibilidad explica que el Sevilla esté valorando perfiles diferentes y no se limite a buscar únicamente un especialista para una demarcación concreta.
Una plantilla aún pendiente de varias decisiones
La posible candidatura de Skhiri se produce en un mercado todavía abierto para el Sevilla, con varias operaciones por definir tanto en el apartado de llegadas como en el de salidas. La dirección deportiva debe equilibrar las necesidades de García Plaza con las limitaciones económicas de la entidad, de modo que cualquier acuerdo estará condicionado por el coste total de la plantilla y por los movimientos que se produzcan en las próximas semanas.
Por ahora, la información disponible sitúa a Skhiri como una opción real para el pivote, pero no como un fichaje cerrado. El interés del jugador y los contactos con el Eintracht constituyen pasos iniciales, mientras que la negociación deberá avanzar antes de que el Sevilla pueda confirmar que el internacional tunecino será una de las piezas de su nuevo centro del campo.
