Cuatro empresas de Texas han manifestado interés en los proyectos de extracción de gas no convencional mediante fractura hidráulica en Coahuila. El secretario de Economía estatal, Luis Olivares Martínez, confirmó que estas compañías esperan la definición del modelo operativo que elegirá Pemex: sociedades, contratos o concesiones.
La atracción de capital privado responde a la necesidad de recursos y tecnología especializada para la fase de exploración, donde Pemex no está obligada a invertir de forma directa. La presencia de oferentes texanos con experiencia previa en fracking abre la posibilidad de seleccionar socios que minimicen el impacto ambiental, principal objeción técnica a esta técnica.

Selección exigente como ventaja
El exceso de interesados permite a Pemex endurecer los criterios de participación. En lugar de aceptar cualquier socio, la paraestatal puede priorizar empresas que aporten tecnología probada y compromisos ambientales verificables, elevando así la calidad de las futuras operaciones.
Esta coyuntura reduce el riesgo de que la explotación quede limitada por falta de expertise o por presiones ambientales posteriores. El anuncio federal sobre el esquema de asociación será determinante para materializar el interés texano y convertirlo en contratos concretos.
