Erick Gutiérrez rompió el silencio sobre su etapa final en Chivas y reveló que la separación del primer equipo le hizo perder toda motivación por el fútbol. El mediocampista mexicano admitió que durante meses ya no deseaba jugar, hasta que el traspaso a Toluca le devolvió el entusiasmo por la competencia.
En sus declaraciones, Gutiérrez destacó que la confianza de la directiva escarlata fue clave para aceptar el cambio. Subrayó que llega a un proyecto ganador y que el interés mostrado por el club le hizo sentirse valorado de nuevo. Esta transición ilustra cómo el respaldo institucional puede revertir el desgaste emocional de un jugador profesional en la Liga MX.

El destino depara un debut ante Chivas en la Jornada 1 del Apertura 2026. Gutiérrez aclaró que no lo ve como una revancha personal, sino como el inicio de una nueva etapa centrada en recuperar su mejor nivel. Su caso evidencia la importancia de la estabilidad emocional en el rendimiento de los futbolistas de élite.
Toluca, que busca mantener su protagonismo y pelear por el título, incorpora a un mediocampista experimentado que aporta liderazgo y visión de juego. La incorporación refuerza el plantel y confirma la estrategia del club por sumar perfiles motivados y con hambre de títulos.
