Estados Unidos levantó la suspensión temporal de sus actividades en Mexicali y reanudó sus operaciones gubernamentales en la ciudad fronteriza, después de una alerta de seguridad emitida por una posible amenaza. La decisión pone fin a la medida específica aplicada en Mexicali, aunque no modifica la recomendación general del Departamento de Estado para Baja California: el estado continúa en nivel 3 de alerta de viaje, bajo la indicación de reconsiderar los desplazamientos por riesgos vinculados con delincuencia, secuestro y terrorismo.

El cambio fue comunicado por funcionarios del Departamento de Estado, quienes informaron que la interrupción de actividades ya había sido retirada. La alerta había afectado las operaciones estadounidenses en Mexicali y llevaba a recomendar a sus ciudadanos evitar viajes a esa ciudad, vecina de Calexico, California.
El 25 de agosto, la Embajada de Estados Unidos en México y el Consulado de Tijuana emitieron la advertencia de seguridad tras recibir información sobre una posible amenaza en Mexicali. Durante la vigencia de la alerta, las autoridades estadounidenses pidieron a los ciudadanos que ya estuvieran en la ciudad mantenerse atentos a su entorno, evitar edificios gubernamentales, seguir las instrucciones de las autoridades mexicanas y buscar refugio si ocurría algún incidente.
Según el reporte retomado por medios estadounidenses, la información que motivó la advertencia se relacionaba con un posible ataque armado contra instalaciones de seguridad en Mexicali. La amenaza fue presuntamente atribuida al grupo criminal conocido como Los Rusos. El reporte no precisa incidentes concretos que hubieran derivado de esa posible acción durante el periodo de suspensión.
La alerta se produjo días después de un aseguramiento de fentanilo en la ciudad. Autoridades mexicanas localizaron alrededor de 265 libras de la droga, equivalentes a aproximadamente 120 kilogramos, dentro de un almacén de Mexicali. De acuerdo con las autoridades citadas en el reporte, esa cantidad representaría cerca de cuatro millones de dosis.
Con las operaciones estadounidenses ya restablecidas, la situación particular que llevó a suspender actividades en Mexicali fue cerrada por las autoridades de Estados Unidos. Sin embargo, para los ciudadanos estadounidenses permanece vigente la recomendación de reconsiderar viajes al conjunto de Baja California, una entidad de especial tránsito fronterizo por los cruces diarios ligados a trabajo, comercio, visitas familiares y servicios entre México y Estados Unidos.
