Las divisas asiáticas cotizaron mixtas el lunes, con el yen japonés cerca de 160 por dólar y el billete verde ampliamente firme. El USD/JPY rondaba 159,83 después de que el viernes superara ese umbral, vigilado por el riesgo de una intervención de las autoridades japonesas. La presión sobre los mercados regionales aumentó además por el encarecimiento del petróleo tras una nueva escalada entre Estados Unidos e Irán.
El fortalecimiento del dólar tomó impulso el viernes, cuando los comentarios restrictivos del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, llevaron al mercado a elevar la probabilidad implícita de una subida de tasas en septiembre hasta cerca del 57%. El rendimiento del Tesoro estadounidense a dos años alcanzó 4,33%, su nivel más alto en más de un mes, y el Índice Dólar se ubicó en torno a 99,60 tras avanzar 0,6% en esa sesión.

La vuelta del yen a la zona de 160 reactivó la atención sobre una posible acción coordinada de Japón y Estados Unidos, después de su intervención conjunta a finales de julio. Sin embargo, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, calificó los movimientos recientes como “bastante contenidos” y dijo que prevé reunirse con el gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, durante la cita del G20 en Carolina del Norte.
La diferencia entre las políticas monetarias de ambos países sigue pesando sobre la moneda japonesa. Los rendimientos de los bonos públicos japoneses a diez años volvieron a máximos desde 1996 y el mercado asigna una alta probabilidad a una subida de tasas del Banco de Japón en septiembre. Naka Matsuzawa, de Nomura, señaló que el comportamiento del USD/JPY podría depender más adelante de la brecha de rendimientos entre Estados Unidos y Japón, especialmente si las aseguradoras de vida japonesas regresan a la deuda local.
En China, el yuan apenas reaccionó a los datos de agosto: el USD/CNY se situaba cerca de 6,7207 y el USD/CNH alrededor de 6,7217. El PMI manufacturero oficial subió de 49,2 a 49,8, por encima de lo esperado, aunque permaneció bajo 50; el indicador no manufacturero se mantuvo en 49,0.
La tensión geopolítica añadió presión durante el fin de semana. Los futuros del Brent subieron 2,8% hasta 90,60 dólares por barril después de que fuerzas estadounidenses atacaran dos lanzadores iraníes en la isla de Larak. Irán respondió con ataques contra fuerzas de Estados Unidos en Jordania, lo que elevó las dudas sobre un acuerdo de paz a corto plazo.
La agenda inmediata incluye las reuniones del G20 del lunes y martes, con inflación, tasas, Irán y los mercados de bonos entre los asuntos centrales. El miércoles se espera una segunda subida consecutiva de tasas en Nueva Zelanda, mientras que Canadá podría mantenerlas sin cambios. El viernes, el informe estadounidense de nóminas no agrícolas pondrá a prueba la fortaleza del dólar: los economistas prevén 58.000 nuevos empleos tras la caída de 23.000 registrada en julio.
