Eutelsat reduce pérdidas y apuesta por LEO

Eutelsat Communications redujo un 58% su pérdida neta anual y anticipó un ligero retorno al crecimiento de sus ingresos durante el ejercicio fiscal 2026-27, apoyado principalmente en la expansión de sus servicios de satélites en órbita terrestre baja, conocidos como LEO. La compañía francesa busca compensar con esta actividad el deterioro persistente de su negocio tradicional de satélites geoestacionarios, o GEO, que continúa expuesto a la contracción del mercado de televisión por satélite.

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La participación del grupo en la pérdida neta descendió a 457,3 millones de euros en el ejercicio cerrado el 30 de junio, frente a los 1.080 millones de euros registrados un año antes. La mejora refleja una reducción de cargas extraordinarias respecto del periodo precedente, aunque la empresa sigue operando en un entorno de transición exigente, marcado por inversiones elevadas, cambios tecnológicos y presión sobre algunos de sus contratos históricos.

Ingresos estables pese al cambio de mix

Los ingresos reportados bajaron un 0,6%, hasta 1.240 millones de euros. Sin embargo, en términos comparables, que excluyen el efecto de cambios de perímetro y otros elementos no recurrentes, aumentaron un 3%. Esta diferencia ilustra la transformación interna del grupo: el crecimiento de nuevas líneas de conectividad gana peso, pero todavía convive con negocios maduros cuya facturación disminuye de forma gradual.

El EBITDA ajustado retrocedió un 6,5%, hasta 632,4 millones de euros, mientras que el margen se redujo al 51,2%, desde el 54,4% del ejercicio anterior. Para una empresa de infraestructura satelital, la evolución del margen es especialmente relevante porque mide la capacidad de convertir ventas en generación operativa antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. El descenso sugiere que el mayor volumen de LEO aún no compensa por completo la menor rentabilidad relativa del negocio GEO ni los costes asociados a la expansión comercial y operativa.

Eutelsat espera que el margen de EBITDA ajustado permanezca ampliamente estable en el ejercicio 2026-27. Esa previsión supone que el crecimiento de los servicios de órbita baja podrá absorber parte de la presión procedente de los segmentos tradicionales sin requerir un deterioro adicional de la rentabilidad. La meta, no obstante, dependerá de la ejecución comercial, de la capacidad de retener clientes GEO y del ritmo al que la red LEO convierta demanda potencial en contratos recurrentes.

La red de órbita baja gana protagonismo

El negocio LEO se consolidó como el principal motor de crecimiento de Eutelsat. Sus ingresos aumentaron cerca de un 70%, hasta 297 millones de euros, y representaron el 25% de la facturación total del grupo, frente a aproximadamente el 15% del año anterior. La unidad se beneficia de la integración de OneWeb y de una demanda creciente de conectividad de baja latencia para gobiernos, movilidad, empresas, comunidades remotas y operaciones en zonas donde las redes terrestres son insuficientes o inexistentes.

La compañía prevé que los ingresos de LEO crezcan más de un 30% durante el ejercicio fiscal 2026-27. Esta proyección es importante porque sitúa a esa actividad en el centro de la estrategia de recuperación. A diferencia de los satélites geoestacionarios, ubicados a gran distancia de la Tierra y tradicionalmente orientados a difusión de vídeo y cobertura amplia, las constelaciones LEO operan más cerca del planeta y pueden ofrecer menor latencia. Esa característica las hace competitivas para aplicaciones que requieren comunicaciones más ágiles y resilientes.

La oportunidad también implica riesgos. El mercado LEO se ha vuelto más competitivo con la expansión de grandes constelaciones respaldadas por grupos tecnológicos y aeroespaciales con considerable capacidad financiera. Para Eutelsat, el reto no se limita a aumentar cobertura o capacidad orbital: necesita diferenciar su oferta, asegurar acuerdos de distribución y demostrar que puede monetizar servicios de conectividad soberana y empresarial con una base de costes sostenible.

El negocio GEO continúa bajo presión

En paralelo, el negocio GEO heredado continúa afrontando un declive estructural, especialmente en vídeo. La migración de audiencias y operadores hacia plataformas digitales, fibra y distribución por internet ha reducido la demanda de capacidad satelital destinada a televisión convencional en varios mercados. Eutelsat indicó que los ingresos de su segmento de verticales operativas crecieron un 1,8% en términos comparables, pese a la debilidad continuada de Video, lo que apunta a una compensación parcial mediante conectividad, datos y servicios especializados.

El equilibrio entre ambos negocios determinará el ritmo de la recuperación. GEO sigue aportando una parte relevante de los ingresos y de la generación de caja, por lo que una caída más rápida de lo previsto podría limitar el beneficio del avance LEO. A la vez, una transición demasiado lenta dejaría al grupo expuesto a mercados en contracción. La dirección ha planteado que el crecimiento de órbita baja superará las reducciones de GEO, una hipótesis que será observada de cerca por inversores y acreedores.

Refinanciación y demanda soberana

El consejero delegado, Jean-François Fallacher, señaló que el impulso comercial, la refinanciación de 5.000 millones de euros completada por el grupo y la mayor demanda de conectividad soberana segura han fortalecido la posición financiera de Eutelsat. La refinanciación reduce la presión inmediata sobre el calendario de deuda, pero no elimina la necesidad de preservar liquidez y mejorar la generación operativa en una fase de inversión tecnológica intensiva.

La conectividad soberana se ha convertido en una prioridad para administraciones públicas, defensa y organismos estratégicos que buscan redes menos dependientes de infraestructuras extranjeras o vulnerables. Eutelsat considera que su combinación de activos GEO y LEO puede ofrecer redundancia y cobertura para esos clientes. Sin embargo, la materialización de esa demanda dependerá de licitaciones, presupuestos públicos, requisitos regulatorios y ciclos de contratación que suelen ser largos.

La empresa también espera recibir hasta 504 millones de dólares en pagos de incentivos de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos vinculados al despeje de espectro de la banda C superior. El importe está sujeto al cumplimiento de hitos de transición, por lo que no debe considerarse plenamente asegurado hasta que se verifiquen las condiciones exigidas. De concretarse, esos fondos podrían reforzar la flexibilidad financiera del grupo mientras acelera su transición hacia un modelo con mayor peso de la conectividad en órbita baja.

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