Las exportaciones salvadoreñas de jabones, detergentes y perfumes alcanzaron USD 13.8 millones en el primer semestre de 2026, el nivel más alto informado para un período enero-junio desde 2020, de acuerdo con datos del Banco Central de Reserva. En volumen, los envíos sumaron 4.5 millones de kilogramos entre enero y junio, una señal de que el avance no se explica solo por precios más altos, sino también por una mayor colocación física de producto en los mercados externos.
El comportamiento del sector confirma una recuperación tras el ajuste registrado en 2025. Según el BCR, el valor exportado aumentó 7.2% frente al mismo tramo del año anterior, mientras que el volumen creció 3.8%. En cinco años, la industria más que triplicó el monto vendido al exterior y pasó de 1.4 millones de kilogramos en 2020 a 4.5 millones en 2026, una evolución que refleja una base exportadora todavía pequeña, pero en expansión sostenida.

La trayectoria anual ha sido irregular. En 2021 el sector dio un salto de 49.7% en valor y 37.9% en volumen; en 2022 volvió a acelerar con incrementos de 68.8% y 97.3%, respectivamente. Luego vino una desaceleración: en 2023 el valor apenas subió 3.0%, mientras el volumen cayó 18.0%. En 2024 reapareció la expansión, con alzas de 20.6% en valor y 25.5% en volumen. En 2025, en cambio, el monto exportado retrocedió 3.6% antes de la recuperación observada en el primer semestre de 2026.
El desglose por mercados muestra una fuerte dependencia de Centroamérica. Guatemala se mantuvo como principal destino, con compras por USD 3.8 millones y 1.3 millones de kilogramos. Nicaragua ocupó el segundo lugar, con USD 2.0 millones y 0.5 millones de kilogramos, seguida por Colombia, que adquirió USD 1.9 millones y 1.1 millones de kilogramos. Honduras y Costa Rica también figuraron entre los principales compradores, con USD 1.8 millones y USD 1.0 millones, respectivamente, mientras que Panamá, México, Perú y Estados Unidos completaron la lista de destinos relevantes.
La concentración geográfica ayuda a explicar la estabilidad del sector, pero también marca su principal límite. Las ventas dependen en gran medida de la demanda regional, donde la cercanía logística y los canales comerciales ya consolidados favorecen el intercambio. Al mismo tiempo, la presencia en mercados más exigentes, como Estados Unidos, sugiere que una parte de la oferta salvadoreña ha logrado cumplir estándares internacionales y abrir espacios fuera del entorno centroamericano.
Por producto, las exportaciones se concentran en la categoría “las demás”, excluyendo champús y perfumes, que aportó USD 5.8 millones y 1.7 millones de kilogramos. Los champús se ubicaron en segundo lugar, con USD 4.0 millones y 1.7 millones de kilogramos. Las ventas de perfumes y aguas de tocador sumaron USD 0.8 millones y 0.1 millones de kilogramos, mientras que los desodorantes corporales y antitranspirantes aportaron USD 0.6 millones. También se registraron envíos menores de sales perfumadas, preparaciones para baños, productos para ondulación, maquillaje y preparados para manicuras.
El Banco Central de Reserva atribuyó el desempeño del sector a la consolidación de la demanda regional, la diversificación de la oferta y la capacidad de las empresas para ajustarse a estándares internacionales. Más allá del dato puntual de 2026, la serie deja ver un sector que combina crecimiento, volatilidad y una estructura todavía concentrada en pocos destinos y categorías. Si la tendencia reciente se sostiene, el desafío no será solo seguir sumando valor exportado, sino ampliar mercados y reducir la dependencia de la demanda vecina.
