Tijuana, BC.- Integrantes de Familiares Unidos Buscando a Nuestros Desaparecidos A.C. solicitaron al Gobierno de Baja California la creación de un Banco de ADN para agilizar la identificación de restos que permanecen en el Servicio Médico Forense. La medida busca reducir los tiempos que actualmente se extienden por meses o años debido a la saturación del sistema y la falta de tecnología.
Paola Sandoval, presidenta del colectivo, señaló que los familiares entregan de inmediato los cuerpos hallados en fosas clandestinas a la Fiscalía General del Estado y a la Comisión Local de Búsqueda, pero el proceso de comparación genética sigue siendo lento. Esta demora obliga a las familias a continuar buscando en el campo mientras mantienen la esperanza de que sus seres queridos estén entre los restos ya localizados.

La propuesta de un Banco de ADN permitiría comparar perfiles genéticos de los restos con muestras de familiares, evitando que los cuerpos terminen en fosas comunes sin identificación. Sandoval, quien busca a su hermano Jesús Daniel desaparecido hace más de seis años, destacó que el sistema actual prolonga innecesariamente el sufrimiento de las familias y debilita la capacidad institucional para resolver casos de desaparición en la entidad.
La exigencia refleja un problema estructural: la brecha entre el hallazgo de restos y su identificación efectiva. Sin herramientas genéticas adecuadas, las autoridades mantienen un rezago que convierte la búsqueda en un proceso indefinido y deja sin respuesta a quienes exigen claridad sobre el paradero de sus desaparecidos.
