La asociación de regantes Feragua ha alertado sobre el funcionamiento deficiente de la estación de bombeo Breña II-Arenoso durante la Junta de Explotación del Sistema de Regulación General del Guadalquivir. Según sus cálculos, esta infraestructura solo ha logrado trasladar al embalse el 27 % del volumen de agua que las condiciones hidrológicas del presente ejercicio habrían permitido acumular. La denuncia pone de relieve una pérdida significativa de recursos en un año que, paradójicamente, ha registrado una de las mayores aportaciones de los últimos periodos.

Los datos facilitados por la organización indican que, pese a la disponibilidad de caudales, la estación únicamente elevó 52 hectómetros cúbicos frente a un potencial de 190 hm³. Esta diferencia supone que más de 142 hm³ no se incorporaron al sistema de regulación del Guadalquivir. Feragua subraya que el objetivo original de la infraestructura era precisamente captar las avenidas del río para reforzar las reservas destinadas al regadío, meta que, según los registros, no se está alcanzando.
Acumulados de cinco años confirman la tendencia
El problema no se limita al ejercicio actual. En los últimos cinco años hidrológicos, el sistema habría permitido bombear 483 hm³, mientras que el volumen realmente almacenado apenas alcanzó los 118 hm³, lo que representa una eficiencia media inferior al 25 %. Más de 365 hm³ quedaron sin aprovechar, una cantidad que podría haber fortalecido la regulación del conjunto de embalses. Esta serie temporal revela que las limitaciones operativas de la estación de bombeo se mantienen de forma persistente, más allá de variaciones anuales en las precipitaciones.
Costes que no se corresponden con los resultados
Feragua considera que resulta injustificable que los regantes sigan asumiendo los elevados gastos de explotación y amortización de una obra cuyo rendimiento efectivo se mantiene muy por debajo de las previsiones iniciales. El secretario general de la asociación, Pedro Parias, ha manifestado que los usuarios no pueden continuar pagando cánones y tarifas como si la infraestructura operara a plena capacidad cuando los indicadores demuestran lo contrario. La organización ha anunciado ya su rechazo a las propuestas de cánones y tarifas para 2027.
Impacto en la planificación del regadío
La ineficacia sostenida del bombeo afecta directamente a la capacidad de respuesta del sistema Guadalquivir ante periodos de escasez. Al no incorporarse los volúmenes disponibles durante las avenidas, se reduce el colchón de seguridad que los regantes necesitan para mantener sus cultivos en años posteriores de menor aportación natural. Esta situación obliga a replantear los modelos de gestión que dependen de infraestructuras cuya operatividad real dista de los parámetros proyectados en su diseño.
Repercusiones para la política de infraestructuras
El caso de Breña II-Arenoso invita a revisar los criterios con los que se evalúa el retorno de las inversiones en obras hidráulicas. Cuando una estación de bombeo diseñada para aprovechar crecidas solo alcanza una cuarta parte de su objetivo durante varios ejercicios consecutivos, surge la necesidad de analizar tanto los factores técnicos como los de gestión que limitan su rendimiento. Feragua sostiene que la continuidad de los pagos por parte de los regantes debe vincularse a resultados medibles y no únicamente a la existencia física de la infraestructura.
