Entre enero y mayo de 2026 la salida de colombianos hacia el exterior registró un incremento del 12,6 por ciento, mientras que la llegada de visitantes no residentes descendió un 1,6 por ciento. Los datos, difundidos por la Asociación Nacional de Agencias de Viaje y Turismo (Anato), muestran un contraste marcado entre el dinamismo del turismo emisivo y la contracción del receptivo.
El volumen total de visitantes no residentes pasó de 2,5 millones en el mismo período de 2025 a 2,4 millones en 2026. Dentro de ese total, los extranjeros crecieron apenas 0,5 por ciento, los colombianos residentes en el exterior cayeron 9,1 por ciento y los pasajeros de cruceros internacionales disminuyeron 8,2 por ciento.
Conectividad con señales mixtas
Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de Anato, vinculó estos resultados con la evolución de las frecuencias aéreas. Hasta junio de 2026 se registraron en promedio 1.522 frecuencias semanales directas al mercado internacional, apenas 0,5 por ciento más que el año anterior. En contraste, las frecuencias nacionales alcanzaron 6.498 semanales y crecieron 4,3 por ciento.
La apreciación del peso, que situó la tasa representativa del mercado en 3.443,59 pesos por dólar a finales de junio con una caída cercana al 15 por ciento frente al mismo mes de 2025, abarató los viajes de los colombianos al exterior y encareció relativamente el destino Colombia para los extranjeros.

Factores que explican la brecha
El menor dinamismo del turismo receptivo responde a la combinación de un tipo de cambio favorable a los viajes de salida y una expansión limitada de la conectividad internacional. Aunque la capacidad instalada se mantiene sólida, esa capacidad no se ha traducido en un aumento proporcional de llegadas, lo que reduce la competitividad de Colombia frente a otros destinos de la región.
Cortés Calle señaló que el país cuenta con una oferta diversa de destinos, experiencias culturales y naturales, además de una red de conectividad ya consolidada. Sin embargo, advirtió que se requiere fortalecer las estrategias de promoción para convertir esa infraestructura en mayor número de visitantes internacionales.
Impacto en la competitividad regional
La apreciación del peso genera un efecto doble: reduce el costo de los viajes al exterior para los residentes colombianos y eleva el precio relativo del destino nacional para los turistas extranjeros. En un contexto donde varios países competidores han mantenido o ampliado sus campañas de promoción, esta dinámica puede desplazar flujos hacia otros mercados de América Latina.
El sector turístico mantiene capacidad instalada suficiente para absorber un repunte de demanda, pero la actual combinación de factores cambiarios y conectividad moderada limita la velocidad de recuperación del segmento receptivo. Anato considera que la articulación entre el gremio y las entidades gubernamentales resulta indispensable para revertir la tendencia observada en los primeros cinco meses del año.
La organización reiteró que el reto principal consiste en traducir la oferta existente y la conectividad disponible en un mayor volumen de visitantes internacionales, evitando que el crecimiento del turismo emisivo se convierta en el único motor del sector durante el resto de 2026.
