Guatemala inauguró este 18 de agosto el VIII Congreso Internacional del Operador Económico Autorizado (OEA) con una agenda centrada en aduanas inteligentes, interoperabilidad y seguridad logística. El encuentro se presenta como una pieza más de la estrategia oficial para fortalecer el comercio exterior, elevar la capacidad de control estatal y sostener al país como plataforma regional para intercambios más ágiles y competitivos.
La cita reúne a autoridades de gobierno, representantes empresariales, organismos internacionales, expertos y compañías certificadas bajo el programa OEA. El dato que marca el tono del congreso es que Guatemala suma 135 empresas habilitadas como Operadores Económicos Autorizados, la cifra más alta de Centroamérica, por encima de Panamá, con 51; Costa Rica, con 36; El Salvador, con 31, y Honduras, con seis. En términos regionales, esa brecha refleja no solo mayor adhesión al esquema, sino también una base institucional más desarrollada para sostener controles diferenciados.

En el acto protocolario participaron el superintendente de Administración Tributaria, Werner Ovalle; la vicepresidenta de la Cámara de Industria de Guatemala, Stephanie Melville; la viceministra de Ingresos y Evaluación Fiscal del Ministerio de Finanzas Públicas, Patricia Joachin; el intendente de Aduanas de la SAT, Edwin Curtidor; el secretario de Junta Directiva de AGEXPORT, Devadit Barahona; el segundo vicepresidente de la Junta Directiva de AmCham Guatemala, Erick Sosa, y el director ejecutivo de COMBEX-IM, Jorge Gómez. La composición de la mesa muestra que el programa OEA ya no se discute solo como una herramienta aduanera, sino como un punto de encuentro entre fisco, logística y sector exportador.
Control donde hay riesgo
El eje del congreso es una transformación aduanera basada en tecnología, uso de información y gestión de riesgo. La lógica que domina la discusión es clara: facilitar más a quienes cumplen y concentrar el control donde existe mayor exposición a fraude, contrabando o afectaciones a la cadena de suministro. Bajo ese enfoque, el programa OEA funciona como un mecanismo de corresponsabilidad, en el que las empresas certificadas refuerzan sus propios estándares de seguridad y la administración aduanera afina su capacidad para identificar operaciones sensibles.
Ovalle explicó que la organización del evento fue coordinada con el sector privado a través de distintas cámaras y sostuvo que esa articulación forma parte de la visión institucional de la SAT para mejorar el comercio internacional. También señaló que el OEA responde a una estrategia promovida en el marco de la Organización Mundial de Aduanas, orientada a consolidar esfuerzos de facilitación comercial y control. En la práctica, esa fórmula busca reducir tiempos y costos para operadores confiables sin debilitar la vigilancia sobre los eslabones de mayor riesgo.
La apuesta no es menor en un contexto regional donde la competitividad logística depende cada vez más de la capacidad de los Estados para combinar fluidez y trazabilidad. Para Guatemala, la ampliación del universo OEA le permite mostrar resultados concretos, pero también le impone un desafío: mantener estándares de verificación homogéneos y ampliar la adopción del programa sin convertirlo en un sello meramente declarativo.
Acuerdo con SCAN y agenda de expansión
Durante el congreso, la Superintendencia de Administración Tributaria y la Red de Auditoría de Cumplimiento de Proveedores, SCAN, firmaron un memorándum de entendimiento para cooperar en la promoción de un comercio internacional seguro a través del programa OEA. El acuerdo contempla fortalecer la gestión integral de riesgos tributarios y aduaneros, intercambiar mejores prácticas y promover entre importadores y exportadores la participación en esquemas de cumplimiento y seguridad de la cadena de suministro.
La cooperación también incorpora intercambio de experiencias y herramientas tecnológicas para robustecer las capacidades de validación virtual y auditoría remota, con apoyo de la plataforma de tecnología inmersiva de British Standards Institution. Ese componente tecnológico resulta clave: mientras más digital sea el control, mayor es la posibilidad de escalar certificaciones y supervisión sin depender exclusivamente de inspecciones físicas, algo especialmente relevante en fronteras y nodos logísticos de alto tránsito.
Ovalle añadió que el liderazgo regional de Guatemala no se limita al número de empresas habilitadas. Según dijo, el país también avanzó en arreglos de reconocimiento mutuo con socios estratégicos, una vía que busca extender a otros mercados los beneficios otorgados dentro del sistema nacional. La organización del congreso corre a cargo de AGEXPORT, AmCham, la Cámara de Industria de Guatemala-Gremial Logística de Guatemala, Combex-Im y la SAT, en una alianza público-privada que pretende consolidar interoperabilidad regional y ampliar la base de compañías incorporadas al modelo OEA.
En la jornada también está previsto reconocer a nuevas empresas habilitadas como Operadores Económicos Autorizados. El anuncio confirma que Guatemala usa este congreso no solo como vitrina institucional, sino como instrumento de expansión de una política aduanera que intenta equilibrar facilitación del comercio, control inteligente, tecnología y gestión integral de riesgos.
