Recibir una vivienda en herencia no implica posesión inmediata. Antes de inscribirla a nombre del beneficiario, venderla o usarla como garantía, debe completarse el proceso sucesorio, ya sea testamentario o intestamentario. Este trámite incluye identificación de herederos, inventario de bienes y adjudicación mediante escritura pública.

Los gastos obligatorios suman entre 7 y 8 % del valor del inmueble. Incluyen el Impuesto Sobre la Adquisición de Inmuebles, honorarios notariales, certificados de no adeudo de predial y agua, constancia de zonificación, certificado de libertad de gravamen e inscripción en el Registro Público de la Propiedad. En la Ciudad de México, solo el inicio de un trámite sucesorio puede costar hasta 21 mil pesos.
El abogado Miguel Saucedo advierte que sin liquidez para cubrir estos pagos la herencia queda bloqueada. Una vivienda de cinco millones de pesos puede generar una factura cercana a 400 mil pesos. La planeación previa permite solicitar estimaciones y aprovechar programas como la Jornada Notarial, que en la capital ofrece descuentos de hasta 80 % en predios de valor catastral limitado.
Anticiparse evita bloqueos
Verificar deudas, escrituras y situación jurídica antes del fallecimiento reduce riesgos. La recomendación central es presupuestar estos gastos con antelación para que el patrimonio no se convierta en carga para los herederos.
