Más camas, menos unidades
Los hospitales privados de México alcanzaron en 2025 un récord de 2.33 millones de egresos, aunque operan con menos establecimientos: pasaron de 2,747 a 2,689. La expansión no está en la cantidad de hospitales, sino en su escala, con más camas y mayor concentración en unidades medianas y grandes. El dato sugiere un ajuste del mercado hacia servicios de mayor complejidad, no una simple sustitución del sistema público.

El reporte del INEGI no mide todo el mercado privado, sólo hospitales con camas censables; quedan fuera consultorios, farmacias y unidades de corta estancia, donde se atiende buena parte de la demanda. Por eso el crecimiento hospitalario no prueba que el privado “llene huecos” del sector público: más bien sigue mercados donde ya existe capacidad y pago. La brecha territorial lo confirma, con una oferta privada mucho más concentrada que la pública.
La señal más delicada está en el uso de esa infraestructura. La cesárea privada se mantiene en niveles muy altos y 84% de los médicos trabaja fuera de nómina, bajo acuerdos especiales que empujan procedimientos programados. En paralelo, la capacidad instalada opera cerca de 37%. El problema ya no es sólo construir más, sino ordenar mejor lo que existe y ampliar la información que hoy deja fuera a una parte central del sistema.
