El Gobierno de India prepara un paquete de reformas fiscales para atraer inversión extranjera, reforzar la manufactura nacional y sostener la actividad económica, según Bloomberg News, que citó a personas familiarizadas con el plan. La ministra de Finanzas, Nirmala Sitharaman, podría presentar las propuestas durante la actual sesión parlamentaria, aunque las protestas de la oposición han interrumpido los trabajos legislativos.
Incentivos para deuda y tecnología
Entre las medidas figura la formalización de exenciones fiscales para inversores extranjeros que compren bonos soberanos indios. El proyecto también buscaría proteger a fondos offshore de obligaciones tributarias cuando sus inversiones sean administradas desde India, una modificación destinada a reducir la incertidumbre legal y facilitar la entrada de grandes gestores internacionales.

El Gobierno prevé además ampliar hasta 2041, frente a 2031, las exenciones aplicables a proveedores extranjeros de equipos para fabricantes locales de productos electrónicos. El beneficio abarcaría teléfonos móviles, ordenadores portátiles, tabletas y servidores. También se someterían a votación incentivos para centros de datos y empresas dedicadas a la minería de diamantes.
La estrategia responde al intento del primer ministro Narendra Modi de convertir a India en una alternativa más competitiva para los fabricantes globales. La ampliación de ventajas fiscales no solo busca elevar la inversión directa: también pretende consolidar cadenas de suministro tecnológicas, respaldar la rupia y reducir la vulnerabilidad de la economía ante las tensiones geopolíticas y las interrupciones comerciales.
El alcance final dependerá de la aprobación parlamentaria y de la capacidad del Gobierno para aplicar las normas con rapidez. Las exenciones pueden mejorar la previsibilidad para el capital extranjero, pero su eficacia estará condicionada por otros factores, como la infraestructura, la estabilidad regulatoria y la demanda interna. Con la oposición bloqueando parte de la agenda legislativa, el calendario de ejecución sigue siendo el principal riesgo inmediato para el plan.
