La decisión de destinar 37 mil 800 millones de pesos a la red vial de Oaxaca durante el sexenio de Claudia Sheinbaum responde a una deuda histórica de conectividad en una de las entidades con mayor dispersión poblacional del país. La Mixteca oaxaqueña, región que durante décadas permaneció al margen de grandes proyectos federales, concentra ahora recursos que buscan revertir el aislamiento físico y económico de más de 37 mil habitantes directos.
Raíces históricas del aislamiento mixteco
Desde el gobierno de Lázaro Cárdenas, la Mixteca recibió atención puntual mediante programas de caminos que pretendían integrar comunidades serranas al resto del estado. Sin embargo, la falta de continuidad presupuestal y la complejidad orográfica provocaron que muchos de esos trazos quedaran inconclusos o en deterioro progresivo. Los datos del propio Plan Lázaro Cárdenas 2025-2026 reconocen que más de mil 200 kilómetros requerían intervención urgente para restablecer el flujo de personas y mercancías.
El gobernador Salomón Jara Cruz ha subrayado que un camino no solo reduce distancias, sino que modifica las condiciones de vida al permitir el traslado diario de estudiantes y pacientes. Esta afirmación se sustenta en experiencias previas: en 2018, la rehabilitación parcial del tramo Nochixtlán-Huajuapan elevó la asistencia escolar en tres municipios en un 18 por ciento, según registros de la Secretaría de Educación estatal.

Primeros resultados del plan vigente
Entre 2025 y 2026 ya se han ejercido más de 5 mil millones de pesos que permitieron concluir 65 caminos y nueve de los 14 proyectos estratégicos anunciados. Los tramos Huajuapan-Mariscala-Tamazola y Chazumba-Huajuapan de León MEX-125 figuran entre los más avanzados. Además, 11 puentes en construcción buscan eliminar puntos críticos durante la temporada de lluvias, cuando el caudal de ríos suele cortar el acceso por semanas.
El componente de caminos artesanales, con una inversión de mil 678 millones de pesos para 256.5 kilómetros, incorpora mano de obra local y técnicas adaptadas al terreno. En 2025 se terminaron 16 de estos caminos; para 2026 se proyectan 76 más. Paralelamente, 26 máquinas y 51 trabajadores avanzan en 52 kilómetros de caminos rurales que ya emplearon a mil 470 personas.
Efectos en educación y salud
La mejora de accesibilidad impacta directamente en dos indicadores críticos de Oaxaca: deserción escolar y mortalidad materna. En comunidades donde el trayecto a la escuela secundaria superaba dos horas a pie, la llegada de transporte regular redujo la deserción en un 12 por ciento durante el primer año de operación, de acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública. En el ámbito sanitario, la posibilidad de trasladar pacientes en ambulancia a centros de Huajuapan de León ha acortado tiempos de atención en emergencias obstétricas de cuatro horas a menos de noventa minutos.
Repercusiones económicas y empleo
El empleo temporal generado por las obras representa un ingreso complementario para familias dedicadas principalmente a la agricultura de subsistencia. En Santo Domingo Tonalá, donde se concentra parte de la supervisión presidencial, el pago de jornales ha permitido a algunos artesanos textiles adquirir materia prima sin recurrir a préstamos informales. El apoyo simultáneo a productores de textiles previsto en el plan busca articular la infraestructura física con cadenas productivas locales que históricamente carecían de salida comercial.
Perspectivas de largo plazo
La secuencia de intervención —primero vías principales, luego secundarias y finalmente rurales— sigue una lógica de priorización que maximiza el retorno social por peso invertido. No obstante, el mantenimiento futuro de estos tramos dependerá de la capacidad presupuestal estatal y de la coordinación con municipios. Experiencias en estados vecinos como Puebla muestran que, sin un fondo específico de conservación, hasta el 40 por ciento de los caminos rehabilitados regresan a condiciones deficientes en menos de cinco años.
El Plan Lázaro Cárdenas también contempla plantas de tratamiento y sistemas de riego, componentes que amplían el radio de influencia de la inversión carretera. La integración de estos elementos sugiere una estrategia de desarrollo territorial que trasciende la simple pavimentación y apunta a modificar patrones de migración interna en la Mixteca.
Los once puentes en ejecución y los 92 caminos artesanales representan apenas una fracción del total programado, pero su avance ya modifica la percepción de aislamiento entre comunidades que durante generaciones consideraron el viaje a la cabecera municipal como una empresa de varios días. La continuidad de estos recursos hasta 2030 determinará si la región logra consolidar un tejido de conectividad que reduzca brechas estructurales persistentes desde mediados del siglo pasado.
