Ciudad de México, 1 ago (EFE).- La minería mexicana necesita condiciones que permitan recuperar su crecimiento, preservar operaciones y aprovechar los minerales estratégicos para la transición energética, afirmó este sábado Raúl García al asumir la presidencia de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM).
El nuevo dirigente advirtió que la pérdida de empleos, especialmente en las actividades de exploración, ha generado incertidumbre para numerosas familias vinculadas con el sector, por lo que llamó a impulsar políticas que den certidumbre a la industria y permitan reactivar su desarrollo.
El llamado a políticas de certidumbre
García sostuvo que también es necesario garantizar la continuidad de las operaciones mineras y aprovechar el potencial de los minerales y metales que consideró indispensables tanto para el desarrollo económico como para la transición energética. En su primer mensaje al frente de la AIMMGM para el periodo 2026-2028, planteó además reforzar la colaboración entre las empresas y los distintos órdenes de Gobierno con el objetivo de mejorar las condiciones en las que trabajan los mineros y afrontar los desafíos actuales de la actividad.
Su agenda incluirá el impulso a la innovación, el desarrollo tecnológico y la capacitación continua, además de una mayor difusión de la minería responsable y una relación más cercana con las comunidades y los distintos actores que participan en la industria. El dirigente adelantó un aumento en la oferta de conferencias, eventos técnicos y actividades de capacitación, además de ampliar los convenios de colaboración en innovación y tecnología y abrir espacios de participación para empresas mineras, contratistas, proveedores, asesores y asociados.

Continuidad operativa y minerales estratégicos
García afirmó que la minería ha demostrado históricamente su compromiso con el desarrollo nacional y aseguró que durante los próximos dos años la organización buscará generar beneficios para sus integrantes, las empresas, las comunidades y el país. La dirigencia saliente señaló que en el bienio 2024-2026 mantuvo diálogo con autoridades sobre desarrollo sustentable, medio ambiente, acceso al agua, atracción de inversiones y fortalecimiento del marco jurídico, considerados estratégicos para el futuro de la industria minera.
Según Data México, plataforma de la Secretaría de Economía, unas 232.000 personas estaban ocupadas en la minería de minerales metálicos y no metálicos, excepto petróleo y gas, durante el primer trimestre de 2026; de los cuales un 67,5 % correspondía a empleo formal. Esta cifra refleja la importancia del sector como generador de trabajo directo e indirecto en regiones donde otras actividades económicas resultan limitadas.
El peso económico y los desafíos de exploración
La exploración representa la fase inicial y más riesgosa de la cadena minera, donde se definen los proyectos que podrán convertirse en operaciones productivas dentro de una década o más. La reducción de empleos en esta etapa no solo afecta a los profesionales directamente involucrados, sino que también retrasa la identificación de nuevos yacimientos de cobre, litio y otros minerales críticos para tecnologías de energía limpia. Sin un flujo constante de inversión en exploración, México corre el riesgo de perder competitividad frente a países que mantienen marcos regulatorios más predecibles.
El nuevo presidente de la AIMMGM enfatizó la necesidad de que las políticas públicas ofrezcan señales claras de largo plazo. La falta de certidumbre jurídica y fiscal ha llevado a varias empresas a reducir sus presupuestos de exploración o a trasladar proyectos a jurisdicciones con mayor estabilidad. Esta tendencia, si se prolonga, podría limitar la capacidad del país para abastecer la demanda global de minerales estratégicos en los próximos años.
Colaboración institucional y desarrollo regional
La agenda de García contempla fortalecer los vínculos entre la industria, los gobiernos estatales y municipales, así como con las comunidades donde se ubican las operaciones. La minería responsable requiere mecanismos de participación que permitan a las poblaciones locales beneficiarse de manera tangible, más allá de los empleos directos. Programas de capacitación técnica y apoyo a proveedores locales forman parte de las propuestas para ampliar el impacto económico positivo del sector.
La transición energética global depende en gran medida de minerales como el cobre, el níquel y el litio. México posee reservas significativas de estos recursos, pero su aprovechamiento ordenado exige coordinación entre actores públicos y privados. La AIMMGM busca posicionarse como espacio de diálogo técnico que contribuya a diseñar políticas basadas en evidencia y no en suposiciones.
La organización también planea intensificar la difusión de prácticas de minería sostenible, incluyendo el uso eficiente del agua y la gestión de residuos. Estos temas han cobrado relevancia en el debate público y requieren respuestas técnicas fundamentadas para mantener la licencia social de la industria.
