Jefferies mejoró su recomendación sobre Kingspan a “compra” desde “mantener” y elevó su precio objetivo a 140 euros desde 103,90 euros, en una revisión que pone el foco en el impulso de Advnsys, la división vinculada a centros de datos, y en el impacto de la adquisición recientemente anunciada de BMC. El nuevo objetivo implica un potencial de alza de 38% frente al cierre previo de 101,17 euros, y refleja una tesis más constructiva sobre la capacidad del grupo para sostener crecimiento de ingresos, márgenes y beneficio operativo durante los próximos ejercicios.
La mejora llega en un momento en que el mercado todavía digiere los últimos anuncios corporativos de Kingspan. Según Jefferies, el consenso de analistas no había incorporado por completo los eventos de la semana pasada, lo que dejó sus estimaciones por encima del promedio a partir de 2028. El banco considera que el avance de Advnsys, junto con la integración de BMC, cambia de forma material el perfil de crecimiento de la compañía irlandesa, tradicionalmente asociada a materiales y soluciones para la construcción.

Para 2027, Jefferies proyecta una ganancia operativa de 1.500 millones de euros, un 12,5% por encima del consenso de Visible Alpha, que sitúa esa cifra en 1.330 millones. También estima ventas por 12.350 millones de euros, 7,7% por encima de la previsión media del mercado, y beneficio por acción de 566,9 centavos, un 8,2% superior al consenso. El margen operativo calculado por el banco, de 12,1%, supera en 51 puntos básicos la referencia del mercado. En 2026, en cambio, la distancia con el consenso es mucho menor, lo que sugiere que el cambio de lectura de Jefferies se concentra sobre todo en el tramo medio del horizonte de previsión.
El razonamiento de fondo es que Advnsys está acelerando su contribución antes de lo previsto. Jefferies señala que Kingspan ahora espera que la división alcance en 2028 su objetivo de beneficios para 2030, establecido originalmente durante el fallido proceso de salida a bolsa de la unidad. Ese adelanto reforzaría la aportación de Advnsys al EBITA del grupo, que podría acercarse a la mitad en 2030, frente a alrededor de 19% en 2025. La firma interpreta el segundo trimestre de 2026 como un punto de inflexión que valida el potencial orgánico de la división, mientras que BMC añade escala y mejora el perfil de márgenes.
La lectura financiera también incorpora el efecto del apalancamiento. Jefferies prevé que la deuda neta sobre EBITDA de Kingspan se acerque a 2 veces a finales de 2026, cerca del techo objetivo del grupo, por el coste de la compra de BMC. Aun así, espera que la generación de caja permita reducir esa ratio a cerca de 1 vez a finales del año siguiente. En ese contexto, el banco no descarta que la empresa tenga capacidad para acometer una operación mayor en el futuro, aunque esa posibilidad depende de que se mantenga la ejecución operativa y de que el mercado de adquisiciones siga ofreciendo activos compatibles.
La valoración sigue siendo un elemento central del caso. Kingspan cotiza a 11,6 veces EV/EBITDA estimado para 2027, en la parte media de sus comparables del sector de la construcción y por debajo de sus medias de tres y cinco años, situadas en torno a 12,8 y 13,7 veces, respectivamente. Jefferies advierte, sin embargo, que la creciente exposición de Kingspan a centros de datos podría llevar a que el mercado la compare cada vez más con compañías europeas del sector tecnológico e infraestructural, que cotizan entre 15 y 20 veces, o incluso con pares estadounidenses por encima de 20 veces. Esa transición de referencia, si se consolida, sería tan relevante para la acción como la propia mejora de resultados.
