La industria rusa de televisores pierde a Kvant

La empresa Kvant, el único fabricante ruso de televisores, fue declarada en quiebra por el Tribunal de Arbitraje de Moscú, según informó el diario Kommersant. La solicitud había sido presentada en junio de 2025, después de que la compañía acumulara una deuda crediticia de 654,6 millones de rublos, equivalentes a unos 8,1 millones de dólares. Kvant dejó de operar durante el segundo trimestre de este año.

El mercado de oficinas en México se recupera, pero privilegia espacios listos para operar

El precio de producir en Rusia

Registrada en 2016, la compañía fabricaba televisores bajo la marca Irbis en plantas situadas en Vorónezh y Zelenograd. Los participantes del mercado atribuyen su colapso a la presión de los proveedores chinos, capaces de ofrecer productos a menor precio. El problema no fue la falta de demanda: entre enero y junio de 2026 se vendieron en Rusia 3,48 millones de televisores, por un valor total de 97.600 millones de rublos. La producción nacional, sin embargo, mantuvo una cuota mínima por sus elevados costes y el consecuente encarecimiento del producto final.

La quiebra de Kvant expone los límites de la estrategia rusa de sustitución de importaciones impulsada tras las sanciones internacionales adoptadas por la invasión de Ucrania en 2022. En un sector dominado por economías de escala y cadenas de suministro asiáticas, fabricar localmente no garantiza competitividad si requiere financiación cara y componentes importados. El cierre también se produce en un contexto empresarial cada vez más frágil: Sberbank calcula que entre 12.000 y 15.000 compañías dejaron de operar cada mes desde comienzos de 2026, el triple del promedio de años anteriores.

El presidente de la Unión Rusa de Industriales y Empresarios, Alexandr Shojin, advirtió de una posible ola de quiebras desde septiembre. Su diagnóstico apunta a la combinación de tipos de interés elevados, deuda acumulada e inversión financiada con créditos costosos. Mientras el Gobierno mantiene el gasto militar como prioridad, el deterioro económico aumenta la dependencia de China, precisamente el competidor que terminó desplazando a Kvant del mercado televisivo ruso.

Artículos relacionados

Últimos artículos