La inflación de junio se ubicó en 1,9% y acumuló 33,5% interanual

El Instituto Nacional de Estadística y Censos dio a conocer el índice de precios al consumidor de junio, que registró una variación mensual de 1,9 por ciento. Con este resultado, la inflación interanual alcanzó el 33,5 por ciento y el acumulado en lo que va del año llegó al 16,8 por ciento. La cifra confirma la continuación del proceso de desaceleración que se observa desde abril, cuando el ritmo mensual comenzó a ceder de manera sostenida.

En mayo el IPC había mostrado un alza de 2,1 por ciento. La reducción de dos décimas de punto en junio marca el primer registro por debajo del umbral del 2 por ciento desde agosto de 2025. Las proyecciones previas del mercado apuntaban a un valor cercano al 2 por ciento, aunque varias consultoras privadas anticipaban un resultado entre 1,8 y 1,9 por ciento.

La visión oficial sobre el nuevo dato

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó a través de su cuenta oficial que el índice de junio fue el más bajo en diez meses. Señaló además que la inflación núcleo alcanzó su menor nivel desde julio del año anterior. Según el funcionario, la división Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba de 1,3 por ciento, mientras que Prendas de vestir y calzado avanzó solo 0,4 por ciento, con una variación interanual de 11,9 por ciento.

Caputo subrayó que la media móvil de tres meses descendió medio punto porcentual respecto de mayo y se ubicó en el valor más bajo desde octubre de 2025. Esta evolución, según su análisis, refleja la consistencia del proceso de desinflación en curso.

La inflación de junio se ubicó en 1,9% y acumuló 33,5% interanual

Comportamiento de los distintos componentes del IPC

El IPC núcleo aumentó 1,6 por ciento en el mes, impulsado principalmente por subas en pan y cereales, medicamentos y alquileres. Los precios estacionales, por su parte, avanzaron 3,4 por ciento, con incrementos destacados en verduras y servicios turísticos, mientras que las frutas mostraron una contracción. Los precios regulados subieron 2,3 por ciento, con alzas en electricidad y transporte público.

Entre las divisiones, Recreación y cultura lideró los aumentos con una variación de 4,2 por ciento, explicada sobre todo por el encarecimiento de paquetes turísticos. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registró un alza de 3,3 por ciento. En el extremo opuesto, Comunicaciones y Prendas de vestir y calzado mostraron las menores variaciones, con incrementos de 0,9 y 0,4 por ciento respectivamente.

Incidencia regional y expectativas del mercado

Por regiones, en la zona Pampeana, Noroeste y Cuyo la mayor incidencia correspondió a Alimentos y bebidas no alcohólicas, por los aumentos en verduras y panificados. En el Gran Buenos Aires, Noreste y Patagonia el principal aporte provino de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, debido a subas en electricidad y alquileres. En el Noreste también se registró un incremento en el gas en garrafa, mientras que en el GBA pesaron las expensas con sumas no remunerativas para encargados y el adicional del 20 por ciento establecido por la normativa vigente.

Las consultoras relevadas por el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central habían proyectado un 2 por ciento para junio. Entre las firmas que anticiparon valores más cercanos al resultado final se encuentran Fundación Libertad y Progreso y Analytica, con 1,8 por ciento, y C&T Asesores Económicos, EconViews y Eco Go, con 1,9 por ciento.

El antecedente porteño y la dinámica de alimentos

Como antecedente inmediato, el índice de precios al consumidor de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires había registrado un aumento de 1,8 por ciento en junio, según el Instituto de Estadística y Censos porteño. La cifra representó la tercera baja mensual consecutiva y un incremento interanual de 32,6 por ciento. En la medición local, los bienes subieron 1,5 por ciento y los servicios 2 por ciento.

El rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles avanzó 2,2 por ciento y aportó casi medio punto al resultado mensual. Alimentos y bebidas no alcohólicas creció 1,6 por ciento, con las verduras en 5,9 por ciento y los panificados en 2 por ciento. La inflación acumulada en 2026 en la capital alcanzó el 16 por ciento.

Según estimaciones de Eco Go, la desaceleración de junio se vinculó principalmente con el comportamiento de alimentos y bebidas, que habrían mostrado una variación de 1,4 por ciento. En ese rubro, los precios de la carne se mantuvieron estables y los movimientos de frutas y verduras se compensaron. La indumentaria, por su parte, registró una baja de 0,9 por ciento por liquidaciones de invierno, mientras que esparcimiento subió 1,0 por ciento.

El dato de junio consolida una tendencia de menor ritmo inflacionario que se viene observando desde la primavera de 2025. La evolución de las divisiones con mayor peso en la canasta y el comportamiento de los componentes núcleo y estacionales ofrecen señales de que el proceso de desinflación mantiene su dirección, aunque su velocidad dependerá de la evolución de los precios regulados y de los factores estacionales en los próximos meses.

Artículos relacionados

Últimos artículos