Los bonos recuperan la calma tras el giro de Washington

Los mercados mundiales de deuda soberana encontraron estabilidad este martes, después de varias semanas de volatilidad, mientras la caída del petróleo y las señales sobre un posible ajuste en el financiamiento del Tesoro estadounidense redujeron la presión sobre los costos de endeudamiento. En Europa, el rendimiento del Schatz alemán a dos años bajó a 2,852%, mientras el Bund a diez años avanzó ligeramente hasta 3,249%, cerca de máximos de varios años. El OAT francés permaneció en 4,117% y el BTP italiano se mantuvo en 4,080%.

La pausa se produjo en un momento en que los operadores revisan las perspectivas de inflación y de política monetaria tras el aumento de los déficits soberanos y la persistencia de los costos energéticos. La menor presión procedente de las materias primas permitió que las mesas de deuda reevaluaran las trayectorias esperadas para las tasas de interés de los bancos centrales.

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El anuncio de Washington enfría el crudo

El primer alivio llegó con el anuncio de la administración estadounidense sobre nuevas medidas contra Teherán. El llamado “Día D económico” no incluyó los bloqueos inmediatos al tránsito energético en Medio Oriente que algunos operadores habían contemplado. La comunicación formal reiteró, en gran medida, la postura de sanciones que ya estaba vigente.

La reacción del mercado fue rápida: los futuros del crudo Brent cedieron las ganancias registradas durante la noche y cotizaron cerca de 91,50 dólares por barril. Ese movimiento redujo la preocupación inmediata de que una interrupción adicional del suministro energético provocara un nuevo impulso inflacionario en Europa y presionara al alza los rendimientos de los bonos.

El Tesoro evalúa usar efectivo para recompras

El segundo factor de apoyo para la renta fija provino de reportes sobre el posible uso del saldo de efectivo de la Cuenta General del Tesoro estadounidense, conocida como TGA, para financiar un programa ampliado de recompra de deuda. La alternativa permitiría emplear reservas disponibles en lugar de emitir más letras a corto plazo.

Según esos reportes, esa operación podría disminuir la oferta neta de deuda que los operadores primarios deben absorber, especialmente en un mercado que ha enfrentado una elevada cantidad de emisiones. La información contribuyó a aliviar la presión sobre los vencimientos largos, aunque el reporte no presenta una confirmación definitiva de que el plan haya sido ejecutado.

Alemania supera las previsiones

En el frente económico, Alemania registró un crecimiento interanual de 1,0% en el segundo trimestre, por encima del 0,9% previsto por el consenso y del 0,7% alcanzado en el primer trimestre. La expansión estuvo respaldada por la resistencia de las exportaciones manufactureras y de productos químicos.

El dato ofreció respaldo a la economía europea sin provocar un reajuste agresivo de las expectativas sobre las tasas. Aunque los responsables del Banco Central Europeo siguen atentos a una inflación cercana al 3%, los mercados monetarios conservaron el precio existente para un posible aumento de 25 puntos base en septiembre. La combinación de crecimiento resistente y petróleo más estable evitó que los rendimientos regresaran a máximos de varias décadas.

Nvidia y Jackson Hole concentran la atención

El siguiente punto de seguimiento será la publicación de los resultados del segundo trimestre de Nvidia, prevista para el miércoles. Las grandes empresas vinculadas con la inteligencia artificial han recurrido ampliamente al mercado primario de crédito para financiar la expansión de sus centros de datos. Cualquier señal sobre una desaceleración en la monetización del gasto en inteligencia artificial podría afectar los diferenciales corporativos y la absorción de nuevas emisiones soberanas.

El viernes, los operadores también esperan el discurso inaugural del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el Simposio de Jackson Hole. La atención estará centrada en sus señales sobre la tolerancia de los bancos centrales a los elevados costos de endeudamiento a largo plazo y sobre una posible flexibilización de la política monetaria hacia el otoño.

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