El transporte aéreo internacional de mercancías conservó su trayectoria ascendente en julio, aunque el dato más significativo no estuvo únicamente en el crecimiento de la demanda, sino en el tipo de aeronave que sostuvo la expansión. Según el informe mensual de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la demanda mundial de carga aumentó un 3,9% interanual y el tráfico internacional avanzó un 4,7%. Dentro de ese resultado, los aviones cargueros dedicados registraron un incremento del 13,9% frente a julio de 2025.
La expansión de los cargueros exclusivos acumuló así tres meses consecutivos con tasas de crecimiento de dos dígitos y alcanzó su mayor avance en más de cinco años. La evolución contrasta con la carga transportada en las bodegas de los vuelos de pasajeros, que disminuyó un 7% a nivel global. La diferencia sugiere que las aerolíneas y los operadores logísticos están recurriendo con mayor intensidad a capacidad específicamente diseñada para mercancías, en lugar de depender de los espacios disponibles en las rutas regulares de pasajeros.
Una demanda que crece más rápido que la oferta
El desajuste entre demanda y capacidad fue uno de los principales elementos del informe. La capacidad global disponible para carga aérea aumentó apenas un 1,7% interanual en julio, menos de la mitad del crecimiento de la demanda. Como consecuencia, el factor de ocupación mejoró un punto porcentual y llegó al 46%. En el mercado internacional, que representa aproximadamente el 88% del tráfico medido por IATA, la demanda creció un 4,7%, frente a un aumento de capacidad del 1,8%, y el factor de ocupación alcanzó el 51,5%.
Estos indicadores tienen una lectura comercial concreta. Cuando el volumen solicitado avanza por encima de la capacidad disponible, los operadores obtienen mayor margen para sostener o elevar los rendimientos. De hecho, los ingresos unitarios de la carga aérea se situaron un 24,7% por encima de los registrados un año antes, después de cinco meses consecutivos de crecimiento interanual de dos dígitos. La fortaleza de los precios, sin embargo, convive con una presión creciente sobre los costos operativos, especialmente por el combustible.

El corredor Asia-Norteamérica marca la diferencia
El crecimiento no fue homogéneo entre las rutas. El corredor Asia-Norteamérica, el mayor enlace internacional de carga aérea, registró un aumento del 9,2% interanual y encadenó seis meses de expansión. La ruta representó el 23,5% del mercado internacional en 2025 y volvió a funcionar como uno de los principales motores del sector.
En ese corredor, la demanda atendida por aeronaves cargueras dedicadas creció un 12,2%, el mayor incremento nominal entre las principales conexiones analizadas. IATA vincula este comportamiento con varios factores simultáneos: las tarifas elevadas del transporte marítimo transpacífico, las restricciones operativas en algunos centros logísticos chinos y el adelanto de operaciones comerciales ante posibles cambios arancelarios. La combinación de costos, incertidumbre y necesidad de entregas rápidas favorece al avión, pese a que continúa siendo más caro que el transporte marítimo.
La situación fue diferente entre Europa y Asia. El tráfico total de esa conexión aumentó un 3,1% y acumuló 41 meses de crecimiento, pero se desaceleró con fuerza respecto de junio. En este caso, la actividad de los cargueros exclusivos cayó un 1,3%, mientras ganó peso la capacidad disponible en los vuelos de pasajeros. El contraste revela que el crecimiento del transporte aéreo no depende solo de la demanda final: también está condicionado por la estructura de las redes, la disponibilidad de bodegas y la composición de las flotas en cada mercado.
América Latina crece, pero con capacidad ociosa
América Latina y el Caribe mostraron una evolución positiva en el volumen, aunque menos eficiente en términos de utilización. La demanda total de carga aérea aumentó un 4,1% interanual en julio, mientras que la capacidad regional se expandió un 7%. El factor de ocupación descendió 0,9 puntos porcentuales, hasta el 32,3%.
En las operaciones internacionales de las aerolíneas de la región, el tráfico creció un 3,6% y la capacidad un 6,1%. Esto indica que la oferta avanzó a un ritmo considerablemente mayor que los embarques, una situación que puede limitar la mejora de los rendimientos y elevar la presión competitiva entre operadores. IATA advierte, no obstante, que las estadísticas se asignan según la región donde está registrada cada aerolínea. Por ello, no describen necesariamente el volumen originado o recibido físicamente en América Latina y el Caribe.
Más actividad con una factura energética más elevada
El escenario de crecimiento se desarrolló junto con un fuerte aumento de los costos energéticos. El precio global del combustible de aviación subió un 12,2% respecto de junio y promedió 145 dólares por barril. En comparación con julio de 2025, el incremento llegó al 56,9%. La IATA relaciona la escalada con interrupciones en refinerías de Medio Oriente, alteraciones en el transporte marítimo, bajos inventarios de combustible y diésel, y una menor disponibilidad de destilados procedentes de Rusia.
La presión sobre los costos introduce un límite a la expansión. Los mayores rendimientos de la carga aérea permiten amortiguar parte del impacto, pero no garantizan que todas las rutas mantengan la misma rentabilidad. Los corredores con demanda sólida y restricciones de capacidad pueden trasladar mejor el encarecimiento a las tarifas; en cambio, las regiones con oferta excedente, como muestra el caso latinoamericano, enfrentan más dificultades para compensarlo.
Un mercado más selectivo y condicionado por la geopolítica
Los indicadores de producción manufacturera, los nuevos pedidos de exportación y el comercio mundial de bienes permanecieron en terreno expansivo, ofreciendo un respaldo general a la actividad. Sin embargo, las contracciones registradas entre Europa y Medio Oriente, Medio Oriente y Asia, y África y Asia muestran que la recuperación está lejos de ser uniforme.
El transporte aéreo de mercancías entra así en una etapa de crecimiento más selectivo. La fortaleza de los cargueros dedicados refleja una demanda que necesita regularidad, velocidad y control sobre las cadenas de suministro, pero también una mayor sensibilidad a los costos, los aranceles, los conflictos regionales y la disponibilidad de rutas. Mientras la demanda continúe por encima de la capacidad, el sector conservará una posición favorable; si la oferta se amplía más rápidamente o se debilita el comercio internacional, esa ventaja podría reducirse con rapidez.
