Revolut Bank México cerró su primer semestre de operaciones con una expansión más rápida en depósitos que en crédito, pero espera utilizar la segunda mitad de 2026 para ampliar su oferta y acelerar la colocación de financiamiento. La institución, filial del grupo británico de servicios financieros digitales, ya supera los 635,000 clientes y registra una captación de recursos del público superior a 7,200 millones de pesos.
Luisa Mejía, directora de Finanzas de Revolut México, consideró que los primeros meses fueron positivos para la entidad, aunque advirtió que el siguiente paso será convertir la llegada de usuarios y el crecimiento de los depósitos en una relación financiera más amplia. Para ello, el banco prepara nuevos productos de captación y crédito, además de una mayor profundización de su tarjeta de crédito.
El primer reto ya no es atraer clientes
La velocidad con la que Revolut logró reunir clientes y recursos muestra que existe demanda por alternativas digitales dentro del sistema financiero mexicano. Sin embargo, el desempeño inicial también revela una diferencia importante entre captar dinero y prestar: atraer saldos mediante rendimientos competitivos puede ser relativamente inmediato, mientras que construir una cartera de crédito exige conocer el comportamiento de los usuarios, medir riesgos y desarrollar capacidades operativas.
“Esperamos seguir creciendo bastante, no solamente en el número de cuentahabientes, sino también profundizar en nuestro producto de tarjeta de crédito y en otros productos que vamos a ir lanzando”, explicó Mejía. La expectativa de la directiva es que ese proceso permita acelerar el crecimiento general del negocio durante el segundo semestre.

El contraste entre ambas áreas es evidente. Mientras la captación superó los 7,200 millones de pesos al cierre de junio, el saldo de la cartera todavía es reducido. La institución apenas comienza a recopilar información sobre sus clientes, sus perfiles de riesgo y sus patrones de pago, elementos indispensables para ampliar el crédito sin deteriorar la calidad de los activos.
La tarjeta garantizada como puerta de entrada
En este contexto, Revolut lanzó recientemente una tarjeta de crédito garantizada. El producto busca atender a consumidores que pueden representar un riesgo mayor para los esquemas tradicionales, pero que necesitan crear o mejorar su historial crediticio. Su funcionamiento permite que el cliente respalde el financiamiento con recursos previamente depositados, lo que reduce la exposición inicial del banco y, al mismo tiempo, genera información sobre el comportamiento de pago.
La estrategia tiene una doble función. Por un lado, amplía el acceso para usuarios que todavía no cuentan con un historial suficiente. Por otro, ofrece a Revolut una base de datos propia para ajustar sus modelos de evaluación y avanzar gradualmente hacia productos de crédito menos restringidos. En una institución que apenas inicia operaciones, esa información puede ser tan relevante como el volumen de clientes.
Al cierre del primer semestre de 2026, la morosidad reportada por Revolut México era de apenas 0.18 por ciento. La cifra debe interpretarse con cautela, porque una cartera pequeña y reciente suele registrar menos atrasos acumulados que un portafolio maduro. Conforme aumente la colocación y los créditos alcancen mayores plazos, la morosidad podría acercarse al promedio del mercado. Aun así, Mejía no anticipa un deterioro de la cartera y confía en que el crecimiento estará acompañado por una gestión gradual del riesgo.
México, un mercado con espacio para nuevos jugadores
La apuesta de Revolut parte de una lectura estructural del país. Según la directiva, México mantiene un potencial considerable por los niveles de acceso limitado a los servicios bancarios y por la existencia de consumidores que buscan opciones más sencillas, accesibles y digitales. La oportunidad, sin embargo, no se agota en abrir cuentas: el desafío consiste en lograr que esos usuarios utilicen de manera recurrente herramientas de ahorro, pagos, crédito y otros servicios financieros.
La compañía pretende replicar en México una experiencia similar a la que ofrece en Europa, donde Revolut se ha consolidado como una de las principales entidades financieras digitales. El traslado de ese modelo no será automático. El mercado mexicano tiene reglas, hábitos de consumo, niveles de informalidad y perfiles de riesgo propios. Por eso, la expansión de la plataforma dependerá de su capacidad para adaptar sus productos a las condiciones locales, además de mantener una propuesta atractiva frente a bancos tradicionales y nuevas plataformas.
El crecimiento tendrá que acercar al banco a la rentabilidad
Revolut México todavía registra pérdidas, una situación prevista para la etapa inicial de operaciones. La institución espera alcanzar la rentabilidad después del tercer año y, más concretamente, hacia el cuarto año en el país. Ese calendario coloca la expansión del crédito en el centro de su modelo financiero: los depósitos permiten construir escala y financiar la operación, pero los ingresos recurrentes dependerán en buena medida de una cartera suficientemente amplia y rentable.
La presión será equilibrar tres objetivos que pueden entrar en conflicto. Ofrecer rendimientos atractivos ayuda a captar recursos, pero eleva el costo financiero. Acelerar el crédito puede incrementar los ingresos, aunque también aumenta la exposición a impagos. Y crecer con rapidez exige invertir en tecnología, personal, cumplimiento regulatorio y controles de riesgo antes de que la base de clientes genere economías suficientes.
En ese escenario, la llegada de competidores como Hey, Plata y Nu no es vista por Revolut como una amenaza inmediata, sino como una señal de que el mercado está ampliando sus opciones. Para los usuarios, una mayor competencia puede traducirse en mejores productos y condiciones. Para las entidades, también implica que la ventaja no estará únicamente en captar clientes con rapidez, sino en retenerlos, comprender sus necesidades y convertir una cuenta digital en una relación financiera sostenible.
