A un día del regreso a clases, la calle Mesones, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, registró su mayor afluencia de la temporada escolar. Familias acudieron durante el fin de semana para completar listas de útiles, comprar mochilas, papelería y uniformes, con gastos que en varios casos se ubicaron entre mil 500 y 2 mil pesos. El aumento de visitantes llegó después de una temporada que comerciantes describieron como floja, pese a la cercanía del inicio del ciclo escolar.

Un vendedor de artículos de papel y plástico señaló que la concentración de compradores entre sábado y domingo se acercó, aunque sin igualarla, a la actividad de años anteriores. Explicó que en otras temporadas llegó a vender hasta 100 rollos de papel diarios, mientras que este año el promedio había sido de 65. Durante los dos últimos días, sin embargo, las ventas subieron a alrededor de 80 rollos al día, un repunte que coincidió con la llegada de quienes dejaron las compras para el cierre del fin de semana.
El gasto se ajusta a listas largas
Entre los compradores estuvo Yuli, quien viajó desde Toluca para adquirir los útiles solicitados a su hermana. Con una lista en mano, buscaba plumas, lápices, colores, pegamento, borradores y libretas. Llevaba un presupuesto de poco más de mil pesos, aunque reconoció que podría superarlo si faltaba algún producto. Su caso ilustró la presión de completar artículos diversos en una sola visita, cuando la lista escolar se entrega cerca de la fecha de entrada.
Jaqueline acudió con su hermana y su abuela con un presupuesto de 2 mil pesos. Indicó que eligieron Mesones por los precios frente a grandes papelerías y supermercados. Como ejemplo, comparó el costo de lápices: dijo que en establecimientos grandes pueden alcanzar unos 100 pesos, mientras que en la zona encontró opciones cercanas a 40 pesos. A pesar de la cantidad de personas, consideró que el ahorro justificaba la visita.
Compras desde otras ciudades
La llegada de compradores no se limitó a residentes de la capital. Joaquina viajó desde Puebla para comprar los útiles de su hija con un presupuesto de 2 mil pesos. Su lista incluía cuatro libretas, gomas, lápices, colores, sacapuntas, hojas, estampas y una lapicera. Explicó que decidió trasladarse al Centro Histórico porque podía encontrar mayor variedad y precios más bajos que en su ciudad, además de reunir los productos requeridos en un solo lugar.
Jaqueline también señaló que era el segundo año consecutivo que compraba en Mesones. En esta ocasión, su familia acudió hasta el fin de semana porque la inscripción de su hermana se realizó el viernes y la lista de útiles les fue entregada entonces. La venta fuerte, de acuerdo con otra comerciante dedicada a plumas, lápices, colores y plumones, se concentró precisamente entre el sábado y el domingo, los días inmediatamente previos al inicio de clases.
