Trump insta a empresas canadienses a trasladarse a EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a las empresas canadienses que trasladen de inmediato sus operaciones al país para evitar los aranceles impuestos en la creciente disputa comercial con Ottawa. En un mensaje publicado este domingo en Truth Social, afirmó que las compañías que fabriquen en territorio estadounidense no tendrán gravámenes y sostuvo que varias de ellas se habían marchado años atrás por el “estúpido liderazgo estadounidense”. La exhortación llega después del fracaso de las negociaciones entre ambos gobiernos y antes de que Canadá aplique represalias sobre más de 700 productos de Estados Unidos.

Trump endureció además su tono contra el principal socio comercial estadounidense junto con México. “No quiero nada canadiense. Nos han estado estafando durante décadas, y eso se va a acabar”, escribió en otro mensaje, aludiendo especialmente a los automóviles y las piezas de automoción producidas al norte de la frontera. El mandatario calificó a Canadá como “uno de los peores abusadores” en materia comercial y dijo que el país ya no tiene derecho a privilegios. También atribuyó a sus aranceles haber “revivido y, de hecho, salvado” a la industria automotriz de Estados Unidos.

Aranceles sobre USD 20.000 millones

La presión sobre las empresas se produce tras el colapso de las conversaciones comerciales del viernes 21 de agosto. Washington y Ottawa se acusaron entonces de introducir condiciones de última hora que la otra parte consideró inaceptables. Al día siguiente, Estados Unidos impuso aranceles del 50% sobre productos canadienses valorados en unos USD 20.000 millones, mediante la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930.

La medida estadounidense forma parte del conflicto abierto desde hace meses, pero su alcance aumenta por el peso de la relación bilateral. Canadá es el segundo socio comercial de Estados Unidos en bienes este año, solo por detrás de México. Ambos países también tienen pendiente la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC, cuya renovación en su forma actual Trump rechaza.

La respuesta de Ottawa entrará en vigor el 8 de septiembre

El Gobierno de Mark Carney respondió con un calendario de represalias que contempla aranceles de entre el 15% y el 50% sobre más de 700 productos estadounidenses. Ottawa calcula que las medidas abarcarán CAD 27.600 millones, equivalentes a unos USD 20.000 millones, y ha explicado que busca igualar “dólar por dólar” el impacto de los gravámenes de Washington. Acero, aluminio, productos lácteos, electrodomésticos y maquinaria agrícola figuran entre los sectores alcanzados.

El ministro de Finanzas canadiense, François-Philippe Champagne, defendió la decisión al afirmar que Estados Unidos “pidió demasiado y ofreció muy poco”, por lo que su Gobierno eligió defender a los canadienses. Carney acusó a Washington de usar “la integración económica como un arma” y aseguró que Canadá tiene “las reservas, la resiliencia y el plan” para responder.

La tensión aumentó el 24 de agosto, cuando Trump anunció que desde el 1 de enero de 2027 los aranceles sobre todos los automóviles, camiones, autopartes y acero canadienses subirán al 50%. Actualmente rige una tasa del 25% para los vehículos que no cumplen los requisitos del T-MEC. Trump insistió en que los productos fabricados dentro de Estados Unidos quedarán exentos. Una encuesta de Angus Reid publicada este fin de semana indicó que tres de cada cuatro canadienses respaldan la salida de Carney de la mesa negociadora, aunque dos de cada cinco temen por sus empleos. No se han reanudado los contactos diplomáticos antes de la entrada en vigor de las contramedidas canadienses.

Artículos relacionados

Últimos artículos