Sin Jorge, cambia el tablero
La muerte de Jorge Messi, padre y representante del capitán argentino, abre la incógnita más sensible de la recta final de Lionel Messi: quién manejará ahora su carrera, sus contratos y su proyección comercial. Durante años, Jorge fue mucho más que un intermediario; sostuvo la arquitectura de decisiones que acompañó a su hijo desde Barcelona hasta PSG e Inter Miami.

El escenario deja dos rutas claras. La primera es delegar en una agencia global capaz de absorber un activo de alcance mundial; ahí aparecen nombres como Rafaela Pimenta, Jorge Mendes y CAA Stellar. La segunda es que Messi siga gestionando su entorno sin nuevo representante, una opción más plausible si considera que su carrera entra en su tramo final. La decisión no es solo administrativa: definirá cómo protege un patrimonio deportivo y comercial construido con un control familiar casi total.
Por ahora, el foco inmediato es el duelo. La pregunta sobre quién tomará las riendas quedará para después, pero el vacío que deja Jorge obliga a Messi a redefinir, por primera vez en mucho tiempo, la relación entre su vida deportiva y su estructura de negocios.
