Mexicana de Aviación acumuló una pérdida operativa de 513 millones de pesos durante el primer semestre del año, de acuerdo con información financiera consultada por El Financiero. La aerolínea estatal obtuvo ingresos por 270 millones de pesos, pero sus gastos de operación, incluidos salarios y otros conceptos, superaron los 783 millones.
El estado de resultados reporta además una pérdida de 2.8 millones de pesos en la primera mitad del año, sin considerar los subsidios destinados a compensar el déficit de ingresos ni las transferencias para la adquisición de aeronaves. La empresa, controlada por el Ejército, recibió recursos públicos mediante distintos mecanismos durante el mismo periodo.
Por cada pasajero transportado, Mexicana ingresó en promedio mil 98 pesos, mientras que el costo de movilización ascendió a 3 mil 188 pesos. El aumento internacional en el precio del combustible presionó sus márgenes, en un contexto en el que la ocupación promedio de sus vuelos todavía se encuentra por debajo del nivel necesario para alcanzar el equilibrio financiero.

La incorporación de aeronaves Embraer 190 permitió a la aerolínea ampliar su oferta de asientos. Sin embargo, su promedio de ocupación permanece por debajo del registrado por otras aerolíneas nacionales, según los reportes financieros revisados.
Más de 3 mil 800 millones de pesos en transferencias
Mexicana opera con un esquema de financiamiento que combina recursos presupuestarios y transferencias a través de un fideicomiso. En el primer semestre, el gobierno federal le inyectó mil 242 millones de pesos mediante el ejercicio presupuestal. A esa cantidad se sumaron 2 mil 596 millones transferidos por el fideicomiso destinado a respaldar el crédito para la compra de aeronaves.
En total, la aerolínea recibió más de 3 mil 800 millones de pesos entre ambos mecanismos durante los primeros seis meses del año. Estos recursos se agregan a los ingresos propios de la empresa y a las transferencias relacionadas con la expansión de su flota.
La empresa tampoco entregó una actualización de su plan de negocios en respuesta a una solicitud de transparencia presentada por El Financiero. Mexicana informó que realizó una búsqueda exhaustiva en las direcciones que integran la entidad paraestatal, pero que no encontró documentación relacionada con las metas de transporte, las proyecciones financieras o el calendario para alcanzar el punto de equilibrio.
El único plan empresarial público disponible corresponde a la etapa de creación de la aerolínea, cuando se contemplaba operar con aviones Boeing. Ese documento, presentado ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, estimaba que Mexicana recibiría subsidios hasta 2029. Posteriormente, la empresa ha sostenido que no cuenta con otro documento que detalle sus proyecciones. El monto previsto para la compra de aeronaves pasó de 5 mil millones a más de 20 mil millones de pesos.
Ante otra solicitud de información sobre los fundamentos utilizados para calcular el punto de equilibrio, la paraestatal remitió a una declaración de su director general, Leobardo Ávila. El funcionario afirmó que la empresa alcanzará ese punto en 2030, aunque la respuesta no incluyó documentos que respaldaran la proyección.
Demanda por arrendamiento de aeronaves
Mexicana también enfrenta juicios mercantiles, laborales e internacionales. El proceso de mayor cuantía se desarrolla en la Corte de Distrito Sur de Nueva York, donde la firma texana SAT Aero reclama al menos 15 mil millones de pesos por presunto incumplimiento de contrato.
La demanda se relaciona con acuerdos para el arrendamiento de aeronaves que finalmente no fueron entregadas. SAT Aero sostiene que la aerolínea incumplió los convenios, mientras que Mexicana argumenta que la contraparte no realizó las entregas pactadas pese a haber recibido un anticipo. El juicio se encuentra actualmente en la etapa de desahogo de pruebas y acusaciones.
