El presidente Javier Milei detalló cuatro ejes centrales de su agenda económica durante una entrevista con El Observador. Las definiciones abarcan el funcionamiento futuro de la Carta Orgánica del Banco Central, el control de la inflación, una reforma del mercado de capitales y ajustes en el régimen de seguros. Milei enfatizó que estas medidas buscan consolidar el equilibrio fiscal y transformar el ahorro en inversión productiva.
Objetivo único para la política monetaria
Milei explicó que la Carta Orgánica vigente permitía emisiones monetarias por motivos diversos, lo que derivó en una inflación que alcanzaba el 1,5% diario al asumir el gobierno. Según sus cálculos, esa trayectoria habría llevado a una inflación anual del 15.000% de no mediar el cambio de rumbo. La nueva norma asignará a la política monetaria el mandato exclusivo de preservar el valor de la moneda y prohibirá de forma taxativa el financiamiento al Tesoro.
La prohibición alcanzará también al Poder Ejecutivo y al Legislativo, con sanciones legales para quienes aprueben gastos sin contrapartida presupuestaria. Milei vinculó esta restricción a los desequilibrios observados en 2025, cuando se sancionaron normas que afectaron el equilibrio fiscal. La medida busca evitar que futuros gobiernos repitan prácticas que, según el mandatario, resultaron costosas para la población.
Regla fiscal y mecanismo de apagado automático
El presidente adelantó que la reforma institucional irá acompañada de una regla fiscal que active un “shutdown” cuando se agoten las partidas presupuestarias. En ese escenario, el Estado dejaría de operar de manera automática, similar al mecanismo aplicado en Estados Unidos. Esta disposición pretende reforzar la disciplina presupuestaria y evitar déficits que erosionen la credibilidad del programa económico.

Gobernanza del Banco Central y lavado de dólares
La nueva Carta Orgánica también endurecerá los requisitos para remover al presidente de la autoridad monetaria. Milei señaló que esta protección institucional se complementa con una versión mejorada de la ley de inocencia fiscal, que facilitaría el ingreso de dólares al sistema financiero formal. Las entidades bancarias enfrentarán un régimen más estricto para el uso de esos fondos, orientado a canalizarlos hacia el crédito productivo.
Reforma del mercado de capitales y expansión de seguros
El mandatario anunció una reforma integral del mercado de capitales que incluirá nuevos instrumentos derivados y una mayor oferta de coberturas a través del sector asegurador. El objetivo es ampliar las fuentes de financiamiento tanto para el sector privado como para el Estado, permitiendo refinanciar vencimientos de capital. Milei destacó que el plan financiero presentado por el ministro Luis Caputo demuestra que las necesidades de financiamiento del gobierno están cubiertas hasta el final del mandato.
Estas herramientas buscan convertir el ahorro privado en inversión. Milei señaló que la combinación de incentivos para sacar dólares del colchón con nuevos vehículos de inversión generará mayor liquidez dentro del sistema financiero y, en consecuencia, un aumento sostenido de la formación de capital.
Evolución de la inflación y actividad económica
Según Milei, las expectativas de mercado sitúan la inflación cerca del 2% mensual, un nivel que consideró positivo. La desaceleración se atribuye principalmente al cese de la emisión monetaria. El mandatario recordó que la inflación ya mostraba una tendencia descendente en mayo del año anterior, aunque episodios políticos posteriores alteraron la demanda de dinero y provocaron un repunte temporal en enero.
A partir de marzo se observa una reversión de esa dinámica. Milei reiteró que el gobierno mantendrá la política de no emisión como principal ancla antiinflacionaria, independientemente de las presiones políticas.
Indicadores sociales y crecimiento del PBI
El presidente contrastó la situación heredada con los resultados actuales. La pobreza, que llegó al 57% al inicio de la gestión, se redujo a 29%, lo que representa la salida de más de 14 millones de personas de esa condición. Al mismo tiempo, el país registra récords históricos en PBI, consumo privado y exportaciones, estas últimas creciendo a un ritmo cinco veces superior al del producto.
Milei estimó que la caída de la inversión provocada por la incertidumbre política limitó el crecimiento. Bajo escenarios hipotéticos, una inversión estable habría elevado el PBI al 4%; si hubiera mantenido el promedio del siglo hasta la llegada del actual gobierno, el crecimiento habría alcanzado el 5%. Con el comportamiento observado durante la gestión, el producto podría haber crecido al 7%.
El riesgo país, que se ubicaba cerca de los 500 puntos, se aproxima a perforar los 400, reflejando una mejora en las condiciones de financiamiento. Milei vinculó esta evolución a la coordinación entre tasa de interés, inversión y empleo, señalando que una reducción de la tasa estimula la formación de capital, genera puestos de trabajo y permite mejoras salariales.
Privatizaciones y valuación de activos estatales
En el marco del programa de privatizaciones, Milei mencionó las estimaciones del equipo económico sobre empresas públicas. El caso de AySA ilustra que las valuaciones oficiales podrían superar en entre 500 y 1.000 millones de dólares las proyecciones iniciales, lo que representa un beneficio adicional para el Estado en el proceso de venta.
Estas reformas institucionales y de mercado apuntan a establecer reglas que perduren más allá del actual mandato, reduciendo la discrecionalidad en la gestión macroeconómica y fortaleciendo los mecanismos de control fiscal y monetario.
