El secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, informó que México ocupa el primer lugar entre los países de la OCDE en recuperación y crecimiento del salario mínimo real desde 2018. Esta posición refleja un incremento acumulado del 125 por ciento en términos reales, lo que supera con amplitud los avances observados en otras economías miembros de la organización.
Los datos presentados por la dependencia federal ubican a México por encima de naciones como Lituania, Croacia, Polonia, Bulgaria y España, cuyos incrementos, aunque positivos, resultaron considerablemente menores durante el mismo periodo. El funcionario destacó que este desempeño demuestra una mejora sostenida en la capacidad adquisitiva de los hogares mexicanos y en las condiciones generales de la economía.
Política de recuperación salarial aplicada desde 2018
La Secretaría de Hacienda atribuye estos resultados a una estrategia de ajustes anuales al salario mínimo implementada a partir de 2018. Esta política buscó contrarrestar la erosión del poder de compra provocada por la inflación y fortalecer el ingreso de los trabajadores formales. Los incrementos anuales han permitido que el salario mínimo real registre una trayectoria ascendente consistente, distinta a la observada en periodos previos.
El análisis de la OCDE considera el salario mínimo real, es decir, el poder adquisitivo una vez descontado el efecto de la inflación. Este indicador permite comparar de manera más precisa el impacto efectivo de los ajustes salariales en distintos países, independientemente de las variaciones en los niveles de precios.

Comparativo con otras economías miembros
El crecimiento registrado por México contrasta con los incrementos más moderados de otros países que también elevaron sus salarios mínimos en los últimos años. Lituania, Croacia, Polonia, Bulgaria y España aparecen en el listado con avances positivos, pero ninguno alcanza la magnitud del caso mexicano. La información difundida por Hacienda señala que estos resultados derivan de una combinación de ajustes sostenidos y una inflación controlada en periodos clave.
La OCDE agrupa a 38 economías avanzadas y emergentes, y sus comparativos sirven como referencia para evaluar el desempeño de políticas laborales. En este contexto, el primer lugar de México en recuperación salarial representa un indicador destacado dentro del grupo, aunque el secretario advirtió que el seguimiento debe continuar para consolidar los avances.
La tendencia opuesta en Estados Unidos
Uno de los elementos más notorios del comparativo es la posición de Estados Unidos, el único país que registra una disminución del salario mínimo real desde 2018. Según los datos de la OCDE, la evolución negativa en ese país se explica por incrementos nominales insuficientes frente a la inflación acumulada en el periodo analizado. Esta diferencia subraya la diversidad de trayectorias salariales entre los miembros de la organización.
El contraste entre México y Estados Unidos permite observar cómo distintas estrategias de ajuste al salario mínimo generan resultados divergentes en el poder adquisitivo de los trabajadores. Mientras México acumula un crecimiento real significativo, la economía estadounidense muestra una erosión en este indicador durante los mismos años.
Seguimiento de indicadores laborales y económicos
La información presentada forma parte del monitoreo que el Gobierno federal realiza sobre variables relacionadas con el ingreso de los hogares y las condiciones del mercado laboral. Hacienda ha utilizado estos datos para ilustrar la evolución del poder adquisitivo y para contextualizar la efectividad de las políticas aplicadas desde 2018.
El secretario Amador Zamora enfatizó que la posición alcanzada por México constituye la mejor dinámica observada en materia de salario mínimo dentro del grupo de comparación. Esta afirmación se sustenta en los registros de la OCDE y en la serie de ajustes anuales aplicados de manera consecutiva.
Los resultados también apuntan a una mayor resiliencia del ingreso mínimo frente a variaciones en el costo de bienes y servicios básicos. La Secretaría de Hacienda considera que el seguimiento de este indicador seguirá siendo relevante para evaluar el impacto de futuras decisiones de política salarial.
