Más de 72 millones de estadounidenses recorrieron al menos 80 kilómetros durante la semana del 4 de julio, según estimaciones de la AAA. De ellos, 61 millones lo hicieron en automóvil, cifra casi idéntica a la de 2025. La demanda se mantuvo firme aun cuando el precio promedio nacional alcanzó USD 3,75 por galón, solo 62,7 centavos por debajo del nivel del año anterior.
La Administración de Información de Energía reportó que la gasolina suministrada al mercado subió a 9,13 millones de barriles diarios, 356.000 más que la semana previa y superior a los 8,64 millones de 2025. Esta recuperación de consumo se explica por la tradición vacacional que prevalece sobre el costo del combustible, como señalaron analistas de Dow Jones Energy.

Presión política y riesgos de oferta
El presidente Donald Trump y el secretario del Tesoro Scott Bessent instaron a las gasolineras a bajar precios con mayor rapidez tras la distensión con Irán. Sin embargo, los inventarios en la Costa del Golfo cayeron a 76,48 millones de barriles, su nivel más bajo desde octubre de 2024. Este déficit regional, que concentra más del 55 % de la capacidad de refinación estadounidense, representa un riesgo mayor para el suministro que el déficit nacional total.
Perspectiva inmediata
GasBuddy prevé que el promedio nacional siga descendiendo esta semana, aunque advierte que cortes imprevistos en refinerías y la temporada de huracanes pueden revertir la tendencia. La combinación de volúmenes récord de viajes y existencias ajustadas indica que el alivio de precios será limitado y frágil en las próximas semanas.
