Ruta AIFA-Hermosillo fortalece desarrollo de Sonora

La apertura de la ruta aérea entre el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y Hermosillo, programada para el 20 de julio, representa un paso concreto dentro de una estrategia más amplia de conectividad que el gobierno de Sonora ha impulsado desde 2022. Esta decisión no surge de manera aislada, sino que se inserta en el contexto de la reactivación de Mexicana de Aviación como aerolínea estatal y en los compromisos adquiridos durante el Tianguis Turístico México 2026 en Acapulco.

El gobernador Alfonso Durazo Montañó gestionó la ruta tras firmar una carta de intención con la aerolínea. El servicio operará de lunes a viernes y domingos, con salida del AIFA a las 8:00 y llegada a Hermosillo a las 9:45; el regreso partirá a las 10:25 y arribará al AIFA a las 13:50. Esta frecuencia busca atender tanto el tráfico de negocios como el turismo de fin de semana.

Antecedentes de la conectividad aérea en el noroeste

Durante décadas, Sonora enfrentó limitaciones en sus enlaces aéreos directos con el centro del país. La mayoría de los vuelos hacia la Ciudad de México partían de aeropuertos saturados como el Benito Juárez, lo que generaba retrasos recurrentes y tarifas elevadas. La creación del AIFA en 2022 modificó esa ecuación al ofrecer una terminal con mayor capacidad de expansión y menores costos operativos para las aerolíneas.

El caso de la ruta Guadalajara-Hermosillo, inaugurada en 2023 por otra compañía, demostró que una mayor frecuencia puede elevar el flujo de pasajeros en un 23 % durante el primer año, según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. La experiencia de esa ruta sirvió de referencia para justificar la nueva conexión con el AIFA.

Integración con obras de infraestructura terrestre

La nueva ruta aérea se complementa con proyectos ya en marcha, como la modernización de la carretera Hermosillo-Bahía de Kino y la ampliación de la vía Sonoyta-Puerto Peñasco. Estas obras reducen los tiempos de traslado hacia destinos turísticos del estado, permitiendo que los visitantes que lleguen por avión puedan continuar su viaje por carretera sin interrupciones prolongadas.

En el caso del malecón de Guaymas-San Carlos, la combinación de mejor acceso aéreo y vial ha permitido que hoteles locales registren ocupaciones superiores al 70 % durante temporadas bajas, un indicador que las autoridades esperan replicar en Puerto Peñasco y Huatabampito una vez que la ruta funcione a plena capacidad.

Impacto esperado en turismo y empleo

El incremento de visitantes directos desde el centro del país puede traducirse en mayor demanda de servicios locales. Un estudio realizado por la Universidad de Sonora en 2024 estimó que cada mil turistas adicionales generan aproximadamente 180 empleos directos e indirectos en los sectores de hospedaje, alimentación y transporte terrestre. Aplicando esta proporción a la proyección de la nueva ruta, el estado podría sumar entre 250 y 320 puestos de trabajo anuales durante los primeros dos años.

Además, la conectividad facilita la llegada de ejecutivos interesados en proyectos de energía renovable y manufactura avanzada, dos sectores que Sonora ha priorizado. Empresas instaladas en el corredor de Nogales han señalado que la reducción del tiempo de viaje a la capital federal mejora la coordinación con matrices y proveedores ubicados en el Estado de México.

Efectos regionales y proyección a mediano plazo

A nivel nacional, la estrategia de Mexicana busca equilibrar el desarrollo entre regiones con distinta densidad de vuelos comerciales. Mientras que el sureste mexicano concentra múltiples frecuencias hacia Cancún y Mérida, el noroeste ha dependido históricamente de conexiones indirectas. La ruta AIFA-Hermosillo contribuye a corregir ese desbalance y puede servir como modelo para futuras aperturas hacia otras capitales estatales con potencial turístico similar.

En el mediano plazo, la consolidación de esta ruta podría incentivar a Mexicana a evaluar frecuencias adicionales o incluso vuelos estacionales hacia destinos secundarios de Sonora. La experiencia de estados como Baja California Sur, donde la apertura de nuevas rutas aéreas precedió a incrementos sostenidos del 15 % anual en inversión hotelera, ofrece un precedente útil para dimensionar el alcance de esta decisión.

El respaldo explícito de la presidenta Claudia Sheinbaum a la expansión de Mexicana refuerza la viabilidad operativa de la ruta. Al tratarse de una política de Estado, los riesgos de cancelación por falta de rentabilidad disminuyen, lo que otorga mayor certidumbre a los inversionistas que planean proyectos de mediana escala en la entidad.

Artículos relacionados

Últimos artículos