El senador Ricardo Monreal reconoció que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador dejó resultados relevantes en recuperación salarial, derechos laborales, protección social y reducción de la pobreza. Entre 2018 y 2024, la pobreza multidimensional disminuyó de 41.9% a 29.6% de la población, un cambio que el legislador vincula en buena medida con el aumento del salario mínimo y las políticas de bienestar.
Sin embargo, Monreal señaló que ese progreso no resolvió el desafío central: construir una economía capaz de producir más, elevar la productividad y financiar de forma duradera los beneficios sociales. En su análisis sobre el futuro de la izquierda latinoamericana, advirtió que distribuir recursos sin ampliar las capacidades productivas puede limitar la permanencia de los avances alcanzados.

La apuesta productiva de Sheinbaum
El senador considera que Claudia Sheinbaum busca atender esa brecha mediante una estrategia que combine bienestar y desarrollo productivo. El Plan México, los 15 Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar y un programa de infraestructura con inversiones públicas y mixtas por 5.6 billones de pesos hacia 2030 apuntan a fortalecer proveedores nacionales, atraer inversión, impulsar la innovación y generar empleos mejor remunerados.
Monreal también destacó que México captó 34 mil 968 millones de dólares de inversión extranjera directa durante el primer semestre de 2026. No obstante, sostuvo que el dato será verdaderamente estratégico solo si se traduce en transferencia tecnológica, empresas mexicanas integradas a las cadenas de suministro y mayor valor agregado interno. El crecimiento de 1.4% trimestral y 2.1% anual registrado en el segundo trimestre representa una señal positiva, pero todavía no prueba una expansión consolidada.
La revisión del T-MEC será otra prueba. Las reglas de origen y la reorganización manufacturera de Norteamérica podrían ampliar la participación de proveedores mexicanos, aunque también exigirán infraestructura, capacitación y certidumbre para la inversión. La conclusión de Monreal es que la justicia social y el crecimiento ya no pueden tratarse como objetivos separados: el reto consiste en preservar los avances de 2018-2024 mientras se construye la base productiva que permita sostenerlos.
