La dirigencia nacional de Morena sostuvo que los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón permitieron el crecimiento del Cártel de Sinaloa mediante la actuación del entonces secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. La presidenta del partido, Ariadna Montiel Reyes, presentó esta postura durante una conferencia de prensa celebrada el 15 de julio de 2026 y rechazó al mismo tiempo las versiones difundidas por el PAN sobre un posible regreso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Montiel Reyes vinculó directamente el fortalecimiento de esa organización criminal con la gestión de García Luna, quien enfrenta una condena en Estados Unidos por delitos de narcotráfico. Según la dirigente, la complicidad se manifestó en episodios concretos ocurridos entre 2000 y 2012, periodo en el que el líder del cártel, Joaquín Guzmán Loera, evadió la captura y protagonizó una fuga de prisión.

Episodios citados por Morena
Entre los antecedentes mencionados figura la fuga de Guzmán Loera del penal de Puente Grande en enero de 2001, ocurrida durante la administración de Fox. La dirigente también señaló que el capo no fue detenido durante los dos sexenios panistas y que una expareja sentimental del líder criminal, Lucero Guadalupe Sánchez, llegó a ser electa diputada local en Sinaloa. Estos hechos, a juicio de Morena, reflejan una relación de tolerancia institucional que favoreció la expansión del grupo delictivo.
Las afirmaciones de Montiel Reyes se enmarcan en el contexto de la reciente condena de García Luna en una corte federal de Estados Unidos. Sin embargo, el partido no presentó nuevas pruebas judiciales y reiteró que sus señalamientos corresponden a una interpretación política de los acontecimientos ocurridos hace más de una década.
Posición sobre Rubén Rocha Moya
Respecto al gobernador de Sinaloa, Montiel Reyes desmintió de manera categórica las versiones del PAN que anticipaban su regreso al cargo. La dirigente aseguró que Rocha Moya mantendrá la licencia mientras las investigaciones avanzan y que cualquier información en sentido contrario carece de sustento. Hasta el momento, las autoridades federales no han informado cambios en el estatus jurídico del mandatario estatal.
El PAN había sostenido el fin de semana anterior que Rocha Moya retomaría funciones. Morena respondió que esa versión no coincide con la realidad actual y que la licencia busca garantizar la imparcialidad de los procesos en curso.
Reacciones y contexto político
Las declaraciones de la dirigencia de Morena se producen en un escenario de confrontación creciente entre ese partido y el PAN en torno a la política de seguridad. En semanas recientes, el debate ha incluido también las investigaciones contra funcionarios de distintos niveles, la cooperación bilateral con Estados Unidos y las solicitudes de extradición promovidas por autoridades estadounidenses.
Analistas consultados señalan que el intercambio de acusaciones entre las dos fuerzas políticas forma parte de una estrategia de posicionamiento de cara a los comicios intermedios de 2027. Al mismo tiempo, las investigaciones sobre el caso de Rocha Moya continúan bajo la competencia de las instancias competentes, sin que hasta ahora se haya emitido una resolución definitiva.
La postura oficial de Morena, expresada por su presidenta nacional, busca contrastar la narrativa del PAN y recordar el historial de García Luna durante los gobiernos de Fox y Calderón. Mientras tanto, el proceso judicial contra el exfuncionario en Estados Unidos sigue su curso y las autoridades mexicanas mantienen el seguimiento de los casos vinculados con el crimen organizado en Sinaloa.
