La morosidad del crédito a familias alcanzó en mayo el 12,7%, con 19 meses consecutivos de aumento, según el informe de la consultora 1816 basado en datos del BCRA. Casi 7 millones de personas ya no califican para nuevos préstamos bancarios ni extrabancarios.
Impacto en los jóvenes
El deterioro golpea con fuerza a los menores de 35 años: cuatro de cada diez deudores de este grupo registran al menos una obligación en mora. La tasa llega al 42,8% entre 18 y 25 años. Este segmento representa el principal riesgo de mediano plazo, ya que concentra la mayor proporción de créditos activos y muestra menor capacidad de recuperación.

Evolución por sector
En las entidades no financieras la mora trepó al 32,2%, más del triple del nivel de hace año y medio. El crédito total al sector privado, sin embargo, permaneció estable en términos reales durante mayo y junio. La banca pública evitó una caída mayor, mientras que los bancos privados redujeron significativamente la originación de préstamos.
Perspectivas limitadas
Aunque la irregularidad se multiplicó por más de cinco desde octubre de 2024, su peso reducido en la economía permite que el PBI mantenga cierta dinámica. El crédito ya no actuará como motor relevante hasta después de las elecciones de 2027. Los datos de junio y julio, que se conocerán a fines de agosto, determinarán si el aguinaldo logra estabilizar la tendencia.
