México alcanza décimo lugar mundial en IED

México captó 41 mil millones de dólares en inversión extranjera directa durante 2025 y se ubicó en el décimo puesto entre las economías que más recursos de este tipo recibieron en el mundo, según el Informe de Inversión Mundial 2026 de la UNCTAD. La cifra representa un avance frente a los 38 mil millones de dólares registrados en 2024, cuando el país ocupó la undécima posición. Solo nueve economías superaron a México: Estados Unidos, Singapur, Hong Kong, China, Brasil, Reino Unido, Alemania, Canadá y Emiratos Árabes Unidos.

El resultado confirma que la economía mexicana mantiene su atractivo pese a un entorno global donde los flujos de capital siguen concentrados en un grupo reducido de destinos. La UNCTAD advierte que las veinte principales receptoras acapararon más del 80 por ciento del total mundial, que alcanzó 1.6 billones de dólares tras crecer 6 por ciento respecto al año anterior.

Desempeño regional y factores diferenciadores

En América Latina y el Caribe los flujos de IED crecieron 14 por ciento y sumaron 188 mil millones de dólares. Sudamérica, liderada por Brasil, y México en América Central explican la mayor parte del repunte. Esta distribución muestra que los inversionistas siguen priorizando mercados con cadenas de suministro ya establecidas y marcos regulatorios predecibles, condiciones que México ha consolidado en sectores como automotriz, electrónica y energías renovables.

El ascenso de una posición en el ranking mundial no es menor si se considera que varias economías emergentes perdieron terreno. El hecho de que México haya incrementado sus flujos mientras el promedio global creció solo 6 por ciento indica una capacidad relativa para atraer capital en un año de recuperación frágil y desigual.

Implicaciones para la competitividad futura

El dato de 41 mil millones de dólares adquiere mayor relevancia cuando se observa que la mayor parte de estos recursos se destinó a proyectos de reinversión y expansión de plantas ya instaladas. Esta tendencia sugiere que las empresas que ya operan en México están optando por ampliar operaciones antes que buscar nuevos destinos, lo que reduce el riesgo de deslocalización y fortalece el empleo calificado en el mediano plazo.

Sin embargo, la UNCTAD subraya que la recuperación global sigue siendo concentrada. México deberá mantener políticas que preserven la certidumbre jurídica y mejoren la infraestructura logística si desea sostener o mejorar su posición en los próximos informes. La dependencia de un número reducido de sectores también representa un riesgo que las autoridades y el sector privado han empezado a atender mediante estrategias de diversificación hacia industrias de mayor valor agregado.

El lugar décimo alcanzado en 2025 refleja tanto el resultado de decisiones de inversión tomadas en años previos como la capacidad del país para competir en un entorno donde los flujos de capital se dirigen cada vez más hacia destinos que ofrecen estabilidad macroeconómica y acceso a mercados amplios. Mantener esa posición exigirá atención constante a factores que van más allá de los incentivos fiscales y que incluyen calidad de la mano de obra, certeza regulatoria y conectividad regional.

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