Las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos alcanzaron los 54 mil 180 millones de dólares en mayo, según datos de la Oficina del Censo de ese país. Esta cifra representa el máximo histórico registrado en un solo mes y confirma la tendencia alcista que se mantiene desde el segundo semestre de 2025. En el mismo periodo, México importó bienes estadounidenses por 33 mil 050 millones de dólares, lo que generó un superávit comercial bilateral superior a los 21 mil millones.
Acumulado anual confirma liderazgo
Al revisar el periodo de doce meses que va de junio de 2025 a mayo de 2026, las ventas mexicanas al exterior sumaron 558 mil millones de dólares, un aumento del 8 por ciento frente al ciclo anterior. Las importaciones provenientes de Estados Unidos crecieron 7 por ciento hasta 358 mil 900 millones de dólares. Con estos volúmenes, México supera a Canadá, China, Taiwán y Vietnam como principal socio comercial de la economía estadounidense.

Aranceles globales y ventaja estructural
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, atribuyó el resultado a la posición preferente que otorga el T-MEC para acceder al mercado estadounidense. Aun cuando Washington ha elevado aranceles a múltiples orígenes, México conserva aranceles preferenciales y reglas de origen que reducen costos para las empresas que ya operan en territorio nacional. Esta ventaja se traduce en mayor certidumbre para cadenas de suministro que buscan evitar incrementos impositivos.
China gana espacio mientras el T-MEC genera dudas
En paralelo, las relaciones con Asia muestran mayor dinamismo. Ebrard señaló que China continúa siendo proveedor relevante de insumos y destino de exportaciones mexicanas. Sin embargo, la incertidumbre sobre la revisión del T-MEC ha llevado a algunas empresas a postergar decisiones de inversión. Por ahora, el gobierno mexicano descarta negociar nuevos tratados de libre comercio y prioriza la defensa del acceso al mercado estadounidense.
Plan de diversificación de capitales
Para reducir la dependencia de un solo origen de inversión, las autoridades impulsan flujos provenientes de la Unión Europea, Corea del Sur y Japón. España figura entre los países europeos con mayor presencia de capital en México, especialmente en sectores de manufacturas avanzadas y energía. El objetivo es elevar la participación de capital no estadounidense por encima del 60 por ciento actual sin descuidar la relación con Washington, que sigue representando el 40 por ciento del total de inversión extranjera directa.
El comportamiento de las exportaciones indica que la integración productiva entre México y Estados Unidos mantiene su fortaleza estructural. Los datos de mayo no solo reflejan un récord numérico, sino también la capacidad de adaptación de las cadenas de valor ante cambios en la política comercial global. La estrategia de mantener el T-MEC como eje central, mientras se abren canales complementarios con otros socios, busca equilibrar riesgos sin sacrificar el acceso preferente al principal mercado de destino.
