Los precios del oro registraron una caída superior al 3% este lunes tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de restablecer el bloqueo naval contra Irán. La medida reactivó las tensiones en Oriente Medio, impulsó los mercados petroleros y aumentó las expectativas de que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés elevadas por más tiempo. El oro al contado descendió hasta 3.996,76 dólares por onza a las 17:40 GMT, marcando su nivel más bajo desde el 1 de julio.
Los futuros del oro en Estados Unidos cerraron con una baja del 2,6% en 4.005,7 dólares. Analistas atribuyen el movimiento a la combinación de un repunte en los precios del petróleo y la posibilidad de un endurecimiento monetario por parte del banco central estadounidense. Fawad Razaqzada, analista de Forex.com, señaló que los activos sin rendimiento, como el oro, enfrentan presiones cuando el crudo sube y las tasas permanecen altas.
Reacción inmediata de los mercados
El anuncio de Trump coincidió con la declaración de Teherán de haber cerrado el paso por el estrecho de Ormuz. El mandatario estadounidense respondió que Washington reanudaría el bloqueo naval y cobraría una tasa del 20% sobre los cargamentos que transiten por esa ruta. Los futuros del petróleo avanzaron un 8% a las 18:00 GMT, reflejando el riesgo de interrupciones en el flujo de crudo desde Oriente Medio.
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El aumento en los precios energéticos puede alimentar la inflación a través de mayores costos de transporte y producción. Según la herramienta FedWatch del CME Group, los operadores asignan un 75% de probabilidad a que la Reserva Federal eleve las tasas de interés en septiembre. Esta expectativa ha reforzado la venta de metales preciosos, que pierden atractivo cuando los rendimientos de los bonos del Tesoro se mantienen atractivos.
Contexto histórico del bloqueo naval
Estados Unidos ya aplicó un bloqueo similar entre 2019 y 2021 durante la primera administración de Trump. En aquella ocasión, las sanciones redujeron las exportaciones iraníes de petróleo y elevaron la volatilidad en los mercados de energía. El estrecho de Ormuz sigue siendo una ruta crítica: por él transita aproximadamente el 20% del comercio mundial de crudo.
Los datos económicos que se publicarán esta semana, entre ellos el índice de precios al consumidor, el índice de precios al productor y las ventas minoristas de junio, ofrecerán pistas adicionales sobre la trayectoria de la inflación. El martes, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, comparecerá ante el Congreso por primera vez en su mandato, y los inversores examinarán sus palabras en busca de señales sobre la política monetaria futura.
Comportamiento de otros metales
La plata al contado cayó un 3,8% hasta 57,55 dólares por onza. El platino retrocedió un 1,7% a 1.599,47 dólares, mientras que el paladio bajó un 2,1% hasta 1.249,70 dólares. Todos los metales preciosos mostraron sensibilidad simultánea al fortalecimiento del dólar y al alza del petróleo, dos factores que suelen actuar en sentido contrario sobre estos activos.
Analistas advierten que, si el precio del crudo mantiene su tendencia alcista, el oro podría dirigirse primero hacia los 3.800 dólares y, en caso de intensificarse la presión vendedora, acercarse a los 3.500 dólares. Esta proyección depende de que las tensiones geopolíticas no escalen hasta afectar directamente la oferta global de energía.
Perspectivas para la política monetaria
El vínculo entre el conflicto en Oriente Medio y las decisiones de la Reserva Federal radica en la transmisión de precios energéticos a la inflación subyacente. Un repunte prolongado del petróleo podría obligar al banco central a retrasar cualquier recorte de tasas o incluso a considerar incrementos adicionales. Los operadores observan con atención si los datos de junio confirman o desmienten la persistencia de presiones inflacionarias.
En este escenario, los metales preciosos enfrentan un doble desafío: mayor costo de oportunidad por tasas altas y menor demanda de refugio cuando el petróleo actúa como cobertura alternativa ante riesgos geopolíticos. La evolución de las negociaciones en torno al estrecho de Ormuz determinará si la presión sobre el oro y la plata se mantiene o se modera en las próximas sesiones.
