La Cofepris confirmó que San Antonio del Mar, Baja Malibú y Playa Blanca en Tijuana permanecen fuera de los parámetros sanitarios tras el monitoreo realizado entre el 15 de junio y el 1 de julio. Las tres localidades presentan niveles de contaminación que representan riesgo directo para quienes ingresen al mar durante el periodo vacacional.

En contraste, Parque México, El Faro, Cañada Azteca y El Vigía cumplen con los estándares y pueden usarse sin restricción. El mismo resultado positivo se registró en las playas de Rosarito y Ensenada, así como en todas las localidades monitoreadas de San Felipe. Esta distribución revela que el problema no es generalizado, sino concentrado en puntos específicos donde persisten descargas irregulares y falta de infraestructura.
Los factores identificados por la dependencia —drenajes pluviales, asentamientos sin alcantarillado y alta afluencia de bañistas— explican la persistencia de la contaminación. Sin obras de saneamiento que atiendan estos focos, el cierre de estas tres playas se repetirá en cada temporada alta, limitando el uso seguro del litoral tijuanense.
