Ensenada, Baja California, 29 de junio de 2026.- Un grupo de padres de familia decidió cerrar las instalaciones de la Escuela Primaria “Héroes de Baja California” tras manifestar su inconformidad con la gestión de la directora. La medida, adoptada de manera pacífica, responde a una serie de quejas acumuladas durante meses sobre trato desigual, fallas en la comunicación y falta de transparencia en la atención de incidentes.
Según el escrito entregado a la autoridad educativa, los tutores perciben que algunos grupos de alumnos reciben un trato preferencial en actividades escolares, lo que habría excluido a otros estudiantes incluso cuando ya contaban con participación confirmada. Esta situación, afirman, ha afectado la motivación y el reconocimiento del esfuerzo de los menores dentro del plantel.
Comunicación deficiente y falta de información
Los padres también señalaron que la información sobre actividades, cambios de horario o procedimientos administrativos no llega de forma clara ni oportuna. Esta deficiencia ha generado incertidumbre entre las familias y ha complicado la relación entre la comunidad escolar y los tutores. En varios casos, los responsables de los alumnos aseguran que no fueron notificados a tiempo sobre accidentes o situaciones que requerían atención inmediata en el hogar.

El documento presentado a la Secretaría de Educación subraya la pérdida de confianza en la actual dirección. Los firmantes solicitan que se evalúe la revocación del nombramiento o la remoción de la directora, argumentando que los intentos previos de diálogo con la supervisión escolar no produjeron cambios visibles.
Antecedentes y contexto regional
La Escuela Primaria “Héroes de Baja California” forma parte del sistema educativo público de Ensenada, una ciudad que ha registrado en los últimos años tensiones recurrentes entre comunidades escolares y autoridades debido a problemas de infraestructura, rotación de personal y escasez de recursos. Casos similares de cierre temporal de planteles se han presentado en secundaria de la misma zona, donde padres protestaron por crisis administrativa y falta de docentes.
Especialistas en políticas educativas locales indican que estos conflictos suelen originarse por la acumulación de percepciones de inequidad y por la ausencia de mecanismos efectivos de rendición de cuentas. Cuando las supervisiones escolares no logran mediar de manera oportuna, las familias optan por acciones directas que, aunque generan visibilidad, también interrumpen el calendario académico de los estudiantes.
Posibles vías de solución
La autoridad educativa estatal aún no ha emitido una postura oficial sobre el caso. Sin embargo, fuentes cercanas al proceso señalan que se contempla la posibilidad de una auditoría interna y reuniones de mediación con los padres antes de tomar decisiones sobre el personal directivo. El objetivo, según estas versiones, es restablecer la confianza sin afectar el derecho a la educación de los más de 300 alumnos inscritos en el plantel.
Mientras tanto, los padres mantienen la escuela cerrada y han organizado turnos para vigilar el acceso. Aseguran que la medida es temporal y que se levantará una vez que reciban respuestas concretas por parte de la Secretaría de Educación. El episodio refleja tensiones más amplias sobre la gobernanza de las escuelas primarias públicas en Baja California, donde la participación de las familias sigue siendo un factor determinante en la estabilidad de los centros educativos.
