Miles de viajeros estadounidenses pueden encontrar su pasaporte marcado como “inactivo” en los sistemas migratorios, aunque el documento siga físicamente intacto. El bloqueo automático lo aplica el Departamento de Estado y afecta a los pasaportes emitidos hace más de 15 años, debido al desgaste de sus componentes electrónicos y magnéticos, que ya no pasan la validación automatizada.

La verificación se hace revisando la fecha de emisión en la primera página de la libreta: si han transcurrido más de 15 años, el documento ya no sirve para viajar. En ese caso, no procede una renovación estándar; el titular debe tramitar un nuevo pasaporte desde cero, con cita presencial y formulario DS-11 sin firmar hasta presentarlo ante el funcionario.
Para solicitarlo, se exige prueba original de ciudadanía o naturalización, una identificación oficial vigente con foto y el pago de las tarifas correspondientes. Para salir de Estados Unidos también se requiere un pasaporte vigente, aunque en algunos viajes terrestres o marítimos a México o Canadá pueden aceptarse documentos alternos según el caso.
