Venezuela espera sumar gas metano al sistema termoeléctrico antes de fin de año, en un intento por aliviar una red eléctrica golpeada por años de fallas y baja capacidad operativa. PDVSA anunció que prevé entregar unos 2.000 millones de pies cúbicos al mercado interno en diciembre, con prioridad para el sector eléctrico, pero también para industria, hogares y comercio.

Presión sobre la red
El anuncio busca mostrar capacidad de respuesta, pero no resuelve el fondo del problema: la crisis eléctrica venezolana combina falta de mantenimiento, deterioro de infraestructura y disputas políticas sobre sus causas. Al mismo tiempo, el Gobierno reactivó el proyecto Tocoma con IMPSA, una obra clave que lleva años paralizada y que, si avanza, podría añadir 2.640 megavatios al sistema nacional.
